Escombros procedentes de reformas, baterías, muebles viejos, aceites usados, vehículos desguazados, ropa, electrodomésticos en desuso... La proliferación de "vertederos" ilegales en la periferia sureste, con especial énfasis sobre caminos, vías pecuarias, carreteras y polígonos industriales, es algo de lo que las plataformas ecologistas vienen alertando desde hace años. Una problemática, la de los vertidos "incontrolados", que en los últimos tiempos se viene registrando, para más inri, también en zonas protegidas de alto valor por su flora y su fauna. Con los "daños medioambientales", claro, que ello supone.
Una realidad en boga de la que son asimismo conscientes las administraciones públicas, cada vez más convencidas de la necesidad de combatirla por todos los medios posibles. Para muestra, las diversas iniciativas puestas en marcha en las últimas semanas por los ayuntamientos, en colaboración con sus cuerpos policiales, de Pinto, Valdemoro y Arganda del Rey. Entre ellas, dispositivos especiales de vigilancia con "carácter disuasorio" y campañas de retirada masiva de residuos en puntos negros. Todo a fin de paliar, en la medida de lo posible, esta práctica incívica que, consecuencia de la impunidad, va cada día a más.
"Lo de los vertidos viene de lejos. Desde hace años y en todo el municipio. Especialmente cerca de carreteras como la M-506 o la de San Martín de la Vega, donde se localizan dos macrovertederos que, pese a las retiradas que se han llevado a cabo, aún acumulan toneladas de basura. También en complejos industriales y, por supuesto, en los municipios colindantes", relatan desde Ecologistas en Acción de Pinto en conversaciones con Madridiario.
Los responsables, sostienen, de origen diverso, incluyendo particulares y, sobre todo, empresas dedicadas a la reforma de domicilios y al desguace de vehículos. Para muestra, los "coches enteros" encontrados hasta la fecha en Arroyo Culebro, en el término municipal de Getafe, o el acceso al poblado chabolista de la Cañada Real Galiana desde el polígono de Las Arenas, donde los vertidos se replican "cada dos por tres".

Lo que más preocupa, aseguran, es que "últimamente se está extendiendo": "Antes los vertidos se localizaban en focos muy concretos. Pero ahora se están esparciendo. Los autores se están diseminando hacia otros sitios donde sea más difícil verlos. Incluso en espacios protegidos como el Parque regional del Sureste". Una tendencia que los ecologistas no dudan el tildar de "barbaridad" fruto del "impacto sobre el paisaje" y, muy especialmente, como consecuencia de la "contaminación" asociada. "Uralita, escombros, líquidos, baterías de vehículos... ¡De todo! Es un descontrol total", lamentan.
Fiel reflejo de la situación es el 'Mapa del (mal) estado de Pinto'. Una iniciativa vecinal que, a través de la red social Facebook, aspira a trasladar la gravedad del escenario actual a toda la sociedad, con especial atención sobre las autoridades públicas. "Facilitamos la localización de los vertidos mediante fotografías. Lo triste es que los ayuntamientos son muchas veces conocedores de ello, pero no siempre hacen todo lo posible...".
"Los ayuntamientos son conocedores, pero no siempre hacen todo lo posible"
En el punto de mira de las críticas, el dispositivo de vigilancia policial impulsado por el Ayuntamiento de Pinto y que culminó, tras diez días de vigencia, el pasado 30 de marzo: "Puede tener valor real de preocupación o ser mera propaganda. Tenemos muchas dudas de que esta medida temporal, de apenas una semana, sea realmente efectiva. Para acabar con un problema tan complejo se requiere una dedicación exhaustiva". O lo que es igual, localización y eliminación de vertidos, mayor vigilancia y endurecimiento de las sanciones contra los infractores. "O que las hubiera", señalan resignados los ecologistas en torno a la escasez de multas de las que son, al menos, conocedores.

Por su parte, desde el Consistorio pinteño defienden la finalidad "disuasoria" de una campaña que "se ha anunciado" con anterioridad para "poner en evidencia que es un problema que nos preocupa". Al margen de esa "campaña puntual", matiza el portavoz del Gobierno local a este digital, Fernando González, la Policía Municipal está muy involucrada y va a perseguir a quienes realicen vertidos durante toda la legislatura. Tanto previniendo como recogiendo todo aquello que haya que retirar". A tal fin, añade, proveerán a los miembros de la policía encargados de esta labor de "más y mejores medios" para que "puedan realizar su trabajo de la mejor manera posible". Entre las principales inversiones, concluye, "drones y videocámaras" repartidas en los puntos calientes del municipio.
"Los vertidos nos preocupan"
La cuestión de los vertidos descontrolados, sin embargo, se extiende más allá de las fronteras de Pinto. En Valdemoro, sin ir más lejos, el Ayuntamiento puso en marcha el pasado mes de marzo una campaña especial que logró retirar de la vía pública hasta 500 toneladas de basura en apenas una semana. La mayoría, localizada en los polígonos industriales de Valmor, Las Canteras, Rompecubas, El Toro y La Postura. Una medida excepcional que se complementa asimismo con la tramitación de un contrato específico para el mantenimiento en estas zonas por valor de cuatro millones de euros, así como la instalación de 120 cámaras de vigilancia en 59 lugares estratégicos de la localidad con una inversión superior a los 400.000 euros.

Prueba del demandado compromiso policial, un poco más al este, en Arganda del Rey, agentes municipales lograron localizar hace apenas unos días a los autores de cuatro vertidos repartidos por diferentes ubicaciones de la localidad. Se trata, en concreto, de Camino del Puente Viejo, Vereda de Enmedio y Vereda de las Yeguas. Los autores se exponen ahora a multas que oscilan entre los 2.000 y los 100.000 euros.