La construcción de tres nuevos institutos públicos en los barrios de El Cañaveral, Valdebebas y el Ensanche de Vallecas contará con una inversión de 40 millones de euros por parte de la Comunidad de Madrid. Las obras están programadas para comenzar a finales de este año, tras la autorización del Consejo de Gobierno este miércoles para la licitación de estas infraestructuras educativas.
Se crearán un total de 3.000 nuevas plazas educativas públicas, distribuidas en 2.160 para Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y 840 destinadas a alumnos de Bachillerato. Con más de un centenar de aulas, estos institutos ampliarán la oferta educativa pública en barrios en expansión de la capital; incluirán 72 aulas para ESO, 24 para Bachillerato y 15 específicas para diversas materias. Además, cada uno estará equipado con una biblioteca, un gimnasio y pistas deportivas.

Una parcela cercana a la calle Escuela de Vallecas albergará el instituto del Ensanche de Vallecas, que dispone de un presupuesto de 14,3 millones de euros para construir 24 aulas destinadas a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y ocho para Bachillerato. Este centro contará con cinco aulas específicas para informática, tecnología, laboratorios, así como espacios para dibujo y plástica, imagen y diseño. Además, se incluirán aulas para grupos pequeños, una biblioteca, un gimnasio, pistas deportivas y un área administrativa, sumando un total de 1.000 plazas escolares.
En la zona este del desarrollo urbanístico de El Cañaveral, en Vicálvaro, se llevará a cabo la construcción de un instituto público. La Comunidad destinará 14 millones de euros, asegurando que el número de aulas, plazas educativas y demás instalaciones sea similar al anterior.

Además, la Comunidad de Madrid realizará una inversión adicional de 11,7 millones para el nuevo instituto público Valdebebas, ubicado en la calle César Cort Botí, que contará con las mismas infraestructuras.
El Ejecutivo regional responde a las necesidades de escolarización de estos barrios mediante estas tres inversiones en infraestructuras educativas públicas, lo que también permite a las familias madrileñas ejercer su libertad de elección.