“Ladrillo de cristal original del Monumento Homenaje a las víctimas del 11M. Está como cuando lo retiraron, no se han eliminado los restos de silicona con la que fueron pegados. El monumento fue desmontado entre finales de 2023 y comienzos de 2024”. Estas son las palabras con las que un usuario de Wallapop describe uno de los pedazos del antiguo memorial de Atocha.
El artículo se vende a 1.700 euros, pero también los hay por 500, 300, o incluso 2.000, muchos de ellos, a “precio negociable”.
Tras desmantelar el Monumento original con motivo de la ampliación de la línea 11 de Metro, el Ayuntamiento decidió regalar los ladrillos de vidrio que lo conformaban entre todos aquellos que los pidieran. Algunas asociaciones de afectados alertaron del riesgo de que algunas personas trataran de lucrarse con ellas, y propusieron que se utilizaran para el nuevo memorial. El Consistorio desoyó las advertencias y el 13 de abril de 2024, apenas un mes después del 20 aniversario de los ataques, repartió las 5.000 piezas (cada una de ellas, con un tamaño 30 x 20 x 7 centímetros y 8,5 kilos de peso) en una iniciativa titulada ‘Una pieza de nuestra memoria’.
La intención del Ayuntamiento, tal y como expresó entonces la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, era “dignificar su destino” y “compartir la memoria colectiva de la ciudad”. Sin embargo, la codicia de algunos ciudadanos ha hecho que parte del recuerdo del mayor atentado que ha sufrido España acabé en páginas de compra-venta online.
“El monumento ha sido un sinsentido desde el principio”
“El monumento ha sido un sinsentido desde el principio”, sentencia la vicepresidenta de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, Marisol Pérez Urbano. “Se hizo sin consulta ni consenso y nadie sabía qué era aquello, la gente que venía a Madrid por primera vez no se imaginaba cuál era su significado, pensaba que era un respiradero sin más”.
En relación con la venta online de los restos del monumento, Pérez Urbano explica que, más allá del valor simbólico, se trata de pedazos de un material de muy buena calidad, con lo que “era esperable que se especulara con ellos”. Al menos, narra, “algunas de las víctimas nos hemos podido quedar con alguno”.
El nuevo memorial, un espacio "hermoso y dulce de ver"

La historia ha sido distinta con el nuevo espacio de homenaje inaugurado el año pasado en el interior de la estación de Metro de Atocha, en el que sí se ha contado con la opinión de las asociaciones. La Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras diseñó un vestíbulo de cerca de 2.000 metros cuadrados (cuatro veces la superficie del anterior), con las paredes de azul cobalto, tal y como eligieron las propias asociaciones, que llevan grabados los nombres de las víctimas mortales. Además, se instalaron 193 puntos de iluminación en el techo que representan a cada una de las personas que perdieron la vida.
En él, pueden leerse también algunas de las frases recogidas en el anterior monumento: “No a la violencia”; “Todos íbamos en ese tren”; “Nunca os iréis del todo”; “No hay camino para la paz, la paz es el camino”; o “Por todos vosotros seremos mejores”. También se recogen mensajes en euskera, catalán inglés, francés, portugués, árabe, ucraniano, rumano, polaco, búlgaro y georgiano.
La vicepresidenta de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, opina que éste sí es un espacio “hermoso y dulce de ver” y que, a diferencia de lo que ocurría en el caso anterior, “sí hay una alusión directa a que se trata de un monumento sobre los atentados yihadistas del 11 de marzo de 2004”.
Ayuntamiento y Comunidad, "muy colaborativos"
El nuevo memorial está dividido, de forma que la Comunidad se ha encargado de la parte del interior y el Ayuntamiento se encargará de la de arriba, aún por definir. Para esta última, Marisol Pérez Urbano explica que el Consistorio está abierto a recibir proyectos y que todo apunta a que las asociaciones seguirán teniendo un papel en la toma de decisiones, pues hasta el momento no ha habido ningún problema al respecto. “El único problema ahora es cuánto va a tardar en llevarlo a cabo”, añade Pérez Urbano.
Durante estos 21 años, cada 11 de marzo se han celebrado actos de recuerdo en Atocha, Santa Eugenia, El Pozo y Téllez, los cuatros puntos en los que tuvieron lugar los atentados. También han sido una constante los homenajes, convocados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, en el llamado Bosque del recuerdo (antes, Bosque de los ausentes), en el Parque del Retiro, lugar que ha sido fuente de disputas en torno a la memoria del terrorismo en España. “Hace poco hemos conseguido que se pusiera allí que era por un atentado yihadista del 11 de marzo”, explica Pérez Urbano. Hasta entonces, la placa homenajeaba a “todas las víctimas del terrorismo”.
“Poco a poco iremos superando esa división decimonónica de las dos Españas”
Desde hace unos años, la Asociación 11M participa, además de en las cuatro estaciones en las que se produjeron los atentados, en el acto del Bosque del recuerdo. Aunque no pronuncian ningún discurso, sí depositan flores en el memorial. Marisol Pérez Urbano confía en que “poco a poco iremos superando esa división decimonónica de las dos Españas” y celebra que la Comunidad de Madrid esté “muy colaborativa”.
“Después de tantos años de enfrentamiento, la Comisión ha trabajado siempre muy bien”, explica Pérez Urbano. Y aunque reconoce que no tiene tanta experiencia en relación al Ayuntamiento, asegura que reciben su “ayuda” y su “apoyo” y que “aceptaron muy bien nuestras propuestas en las últimas reuniones sobre el nuevo monumento”. La vicepresidenta de la Asociación 11M cuenta que hubo épocas en las que no recibían “ni un euro”, pero que, ahora, cuentan con la ayuda de ambas entidades: “Seguimos siendo una asociación que necesita mucho apoyo psicológico y social”.
Los actos de homenaje por el 21 aniversario de los atentados
Además del acto de este martes “en conmemoración del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo con un recuerdo especial al 21 aniversario del 11M” en el Bosque del recuerdo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, participará en la ofrenda floral que se celebra cada año en la Puerta del Sol. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la vicealcaldesa, Inma Sanz, participarán en ambos actos.
Vallecas recordará a las víctimas con una ceremonia que comenzará a las 10:30 horas junto a la cúpula exterior de la estación de Atocha, en colaboración con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT. A mediodía, a las 13:30 horas, la calle Téllez acogerá otro homenaje, organizado junto con la Junta Municipal de Retiro.
Por la tarde, los actos continuarán en Santa Eugenia a las 18:00 horas, donde se recordará a los fallecidos frente a la estación y la escultura ‘Ilusión Truncada’, en coordinación con la Junta Municipal de Villa de Vallecas. A las 19:00 horas, el tributo se trasladará al monumento de la estación de El Pozo, en un evento promovido junto a la Asociación de Vecinos El Pozo del Tío Raimundo y la Junta Municipal de Puente de Vallecas.
Como en años anteriores, cada acto incluirá minutos de silencio, ofrendas florales y la interpretación de música de cámara, en un emotivo recuerdo a las víctimas de la tragedia.
Por otro lado, la delegación del Gobierno organizó este lunes un homenaje en el que expuso el cuadro Te quise, te quiero, te querré (Bárbara Velasco), cedido por la Asociación 11M Afectados Terrorismo. Acudieron al acto familiares de las víctimas, mandos policiales y representantes políticos de ámbito regional y nacional, como las portavoces de Más Madrid y PSOE-M en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre y Reyes Maroto, la diputada de Sumar en el Congreso de los Diputados Tesh Sidi o el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino.
El pasado jueves 6 de marzo, Sus Majestades los Reyes Don Felipe y Doña Letizia acudieron al tradicional ‘Concierto In Memoriam Víctimas del Terrorismo’, que se celebró en el Auditorio Nacional de Música en conmemoración del veintiún aniversario de los atentados.