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Ayuso y Ossorio
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Ayuso y Ossorio (Foto: Mónica González - Road Experience Audiovisual)

La oposición en la Asamblea carga contra la "censura" de Ossorio en los debates plenarios

Por Fernando Rodríguez
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frodriguezmadridiarioes/10/10/22
lunes 10 de febrero de 2025, 17:58h
Actualizado: 13/02/2025 13:08h

Entre las competencias del presidente de la Asamblea de Vallecas, Enrique Ossorio, figura la de moderar los debates parlamentarios. Una tarea trascendental y que desde la oposición a Isabel Díaz Ayuso en Entrevías vienen tildando de parcial desde que el Partido Popular cosechase la mayoría absoluta en las elecciones de 2023. Una crítica acrecentada, más si cabe, a raíz del Pleno celebrado el pasado jueves, cuando Ossorio ordenó apagar el micrófono de la diputada de Más Madrid Beatriz Borrás a raíz de una intervención que le apuntaba a él mismo como responsable del presunto caso de prevaricación que investiga contratos troceados en obras de centros de Formación Profesional durante su etapa como consejero de Educación y Universidades.

El motivo esgrimido entonces por el presidente de la Cámara para suspender el uso de la palabra de la parlamentaria no fue otro que la imposibilidad de referirse de manera expresa a los integrantes de la Mesa -en este caso a sí mismo- en la medida en que estos "no pueden defenderse". A fin de apuntalar su argumento, Ossorio se refirió además al acuerdo alcanzado en la última Conferencia de Presidentes Autonómicos (COPREPA), donde todos los responsables habrían acordado por unanimidad cortar de raíz este tipo de intervenciones. Una medida, en cualquier caso, con carácter no vinculante y que, por ende, aplica atendiendo a su propio criterio, sin que figure en el reglamento de la Cámara.

Acorralado por las quejas de la bancada progresista, aludía asimismo el presidente de la Asamblea a la obligación de los diputados de ceñirse en exclusiva durante sus ponencias al objeto que se haya registrado formalmente en el orden del día de la sesión. Cuestión que, salvo casos muy puntuales, donde el debate ha terminado por virar hacia temas que nada tienen que ver con lo propuesto en primera instancia, nunca antes había supuesto una reprimenda por parte de la Mesa.

Un episodio, en definitiva, tildado de "censor" y que le ha valido la crítica de todos los grupos parlamentarios a excepción, claro, del Popular. "Creemos que ha dado un salto cualitativo muy grande siendo juez y parte y, además, apretando el botón para vulnerar los derechos políticos de una diputada de Más Madrid", ha aseverado la portavoz de la formación, Manuela Bergerot, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces de este lunes. O lo que es igual, ha proseguido, un comportamiento que "vulnera los derechos de los madrileños en tanto el ejercicio de representación que hacemos aquí de ellos".

Convencida de que la "censura" de Ossorio bebe de su firme intención de que "no se hable de un asunto de corrupción que le afecta", la líder parlamentaria de Más Madrid ha avanzado una petición en forma de escrito a la Mesa para que el presidente sea desprendido de sus funciones mientras el Pleno debata cuestiones vinculadas a sus antiguos cargos, ya sea como consejero de Educación o como vicepresidente del Ejecutivo. Funciones que, en su lugar, debería ejercer la vicepresidenta, Ana Millán.

Esta medida viene además acompasada a una petición formal de comparecencia para que, en calidad de "experto", Ossorio explique la hoja de ruta de la Administración para la "planificación y construcción de infraestructuras públicas" durante su etapa al frente de la consejería en alguna de las próximas sesiones de la Comisión de Educación. Pese a la indignación en el seno de Más Madrid, no resulta esperable que ninguna de las iniciativas prospere.

En la misma línea, aunque algo más tenue en su crítica, la nueva portavoz socialista en Vallecas, Mar Espinar, ha defendido que se puede mentar el "trabajo" de la Mesa siempre y cuando no haya "alusiones personales" a sus miembros. La que fuera vocal del partido en Cibeles ha argumentado asimismo que no se trata de un hecho "puntual" sino una tónica que se viene repitiendo puesto que "en el Partido Popular nadie quiere debatir". Así, aunque "los parlamentos deben servir para confrontar ideas y modelos", ha concluido, en el PP "no pueden ofrecer nada más allá del barro y el fango".

En defensa de la "libertad de expresión", el portavoz adjunto de Vox, Íñigo Henríquez de Luna, ha cargado del mismo modo contra el papel "censor" que, al menos a su parecer, juega Ossorio. "Hemos tenido un debate muy largo y acalorado -en la reunión de la Junta de Portavoces- sobre lo ocurrido en el último pleno y las llamadas a cuestión del presidente. Por encima de todo, estamos defendiendo la libertad. Estamos en contra de que se cercene la libertad de expresión de los diputados. No se puede aplicar de forma selectiva y arbitraria. Los diputados del PP dicen lo que quieren y no pasa nada, pero desde la oposición hacemos una critica y resulta que no se puede nombrar a ningún miembro de la Mesa. No tiene ningún sentido. Ossorio se ha equivocado (…). El presidente debe moderar con mano izquierda, pero se ha convertido en protagonista de un Pleno cuando no lo debería ser".

La defensa Popular, por voz de su portavoz, Carlos Díaz-Pache, ha versado en torno a dos ejes. Por un lado, el acuerdo "unánime" alcanzado en la pasada COPREPA y que Ossorio puede "interpretar" a fin de "mejorar el funcionamiento de la institución". Por otro, la "posición institucional" y "no partidista" que desempeñan los miembros de la Mesa durante las sesiones plenarias y que imposibilita de modo alguno la defensa frente a cualquier tipo de acusación. Para muestra, ha zanjado, el hecho de que estos ni siquiera aplaudan al término de las intervenciones de los diputados de su grupo.

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