La Inspección de Trabajo ha recibido denuncias de conductores de autobuses interurbanos en la Comunidad de Madrid por el desmantelamiento de la sala de descanso que utilizaban en el Intercambiador de Moncloa. Además, han expresado su preocupación por la intención de la Gerencia de cerrar los aseos más cercanos a sus paradas.
En un comunicado consultado por Europa Press, se destaca que la Gerencia del Intercambiador de Moncloa, que forma parte del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), ha desmantelado "de forma unilateral" la sala de descanso. De este espacio, se han "retirado la fuente de agua, la máquina de café y la máquina dispensadora de alimentos, entre otros servicios". Además, se tiene la intención de cerrar los dos baños disponibles y reubicarlos en una ubicación más distante de las paradas.
Un millar de conductores de líneas concesionarias del servicio interurbano de autobús que operan en el mencionado intercambiador han denunciado que se pretende trasladar todos estos servicios a un único lugar "fuera de las zonas de las dársenas 1, 2 y 3".
El escrito remarca que "este nuevo lugar se encuentra a una distancia que requiere entre 5 y 10 minutos para acceder, tiempo que, a su vez, la Inspección de Trabajo establece como obligatorio durante los periodos de descanso en cada trayecto. Todo esto ocasionará retrasos en todas las operadoras del intercambiador, lo que resultará en un mal servicio".
Desde UGT en Avanza Movilidad Integral con base en Collado Villalba se ha señalado que "lo único que van a conseguir con el cambio de ubicación es que los conductores no puedan hacer uso de los baños y tengan que aguantar sus esfínteres aún más si cabe. Esto, a la larga acarrea enfermedades de las cuales este colectivo ya sufre de manera exponencial".
Advierte que el cambio provocará "retrasos en todos los servicios, pudiendo llegar a colapsar el intercambiador", a menos que "se acompañe del aumento de dársenas de descanso y de tiempo entre servicios".
El Sindicato Independiente de Transportes (SIT) en Avanza Movilidad Integral ha señalado que, en numerosas ocasiones, los conductores no contaban con el tiempo necesario para que los trabajadores pudieran utilizar el baño de manera digna, y con las nuevas modificaciones, la situación se agravará.
"Esta situación no hace sino añadir aún más estrés a los trabajadores ya que muchos tenían que esperar a llegar al intercambiador para poder ir al baño, ya que sus cabeceras finales la mayoría no dispone de un lugar digno", han recordado para advertir que todo esto podría impactar en la operativa diaria. "Además, esta nueva ubicación puede perjudicar el servicio ofrecido a los pasajeros, lo que podría resultar en retrasos y un mayor colapso de vehículos en el intercambiador", señala.
En los últimos días, se han llevado a cabo varias reuniones entre los responsables del Intercambiador de Moncloa y las empresas afectadas con el objetivo de llegar a un acuerdo. Por ahora, los aseos continúan abiertos. La Gerencia ha recibido más de 500 firmas de conductores en contra del cierre y no descartan la posibilidad de realizar paros.