La receta socialista para paliar la crisis de acceso a la vivienda pasa, de un modo u otro, por la aplicación de la ley monográfica aprobada por el Gobierno central en 2023. Una solución, no obstante, que se ha dado una y otra vez de bruces con la negativa de los gobiernos autonómicos populares, competentes en la materia. Frente a ello, defienden, la batalla pasa por los municipios.
En la Comunidad de Madrid, esta resistencia viene siendo ejercida, fundamentalmente, por tres ayuntamientos, Getafe, Fuenlabrada y Coslada, cuyos alcaldes, Sara Hernández, Javier Ayala y Ángel Viveros, han unidos fuerzas para combatir la "barra libre" de corte neoliberal, que, sostienen, continúa favoreciendo el Ejecutivo que encabeza Isabel Díaz Ayuso. Entre las claves de esta resistencia activa, el blindaje de la protección pública, más inversión en rehabilitación de hogares y la ansiada declaración de zonas tensionadas, el equivalente a la aprobación de topes al precio del alquiler.
Es precisamente sobre tales ejes los que ha girado el ágora "La Vivienda en Madrid", en la que han participado además la ministra del ramo, Isabel Rodríguez y la secretaria general de las Juventudes Socialistas en la región, Aránzazu Figueroa, quienes han trasladado, respectivamente, los postulados de la administración Pedro Sánchez y el punto de vista de los jóvenes madrileños.
"La barra libre para la política de vivienda no sirve. La barra libre son los pisos turísticos que angustian a la gente y que se cargan las ciudades. La barra libre es dedicar más del 80 por ciento de tu sueldo a pagar un alquiler y la barra libre es que aquí no se construyan viviendas públicas porque primen los intereses de los particulares y la especulación sobre el suelo. Eso es lo que tiene que cambiar a través de este congreso bajo la presidencia de Óscar López", ha defendido la propia ministra al inicio de su intervención.

Una cuestión agravada por la "cerrazón" y los "palos en la rueda" por parte del Partido Popular madrileño. O, al menos, del Gobierno autonómico. Y es que, ha apostillado, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, parece estar de acuerdo con fijar precios máximos en el arrendamiento de viviendas: "Nos hemos comprometido a que, a pesar del boicot, de los impedimentos y la cerrazón de algunas -de Díaz Ayuso-, vamos a trabajar por una política pública de vivienda libre de especulación y para eso os necesitamos, alcaldes y alcaldesas".
Coincide a este respecto, como no podría ser de otra manera, Sara Hernández. Así, para la alcaldesa de Getafe la política de vivienda de Ayuso resulta "poco útil". Prueba de ello es su propio municipio, donde "más ha crecido el precio del alquiler" en el último año. Con el objetivo de poner fin a esta situación de "bloqueo", ha expuesto, "hemos impulsado una iniciativa legislativa" que aspira a "tratar todas las potencialidades de la Ley de Vivienda" con algo tan "obvio" como es "sentarnos a hablar".
"Vivir de rentas no es un curro. Ser propietario no es un trabajo"
Por su parte, Javier Ayala ha puesto el foco de su intervención sobre la importancia de la rehabilitación del parque de vivienda disponible en la actualidad. Algo, ha dicho, que resultaría "imposible" de no ser por la inyección económica que suponen los Fondos Europeos Next Generation y, en consecuencia, del trabajo del Gobierno central. En este sentido, ha matizado el primer edil fuenlabreño, "es importante que la gente sepa de donde vienen estos fondos".
Idéntica línea argumental ha defendido Ángel Viveros, quien volvería a insistir en la idea de que el Ejecutivo madrileño "castiga" a los municipios con su negativa a la aplicación de la Ley de Vivienda. O lo que es igual, con su postura contraria a todo aquello que venga de La Moncloa.

La guinda a la conferencia ha venido de la mano de Aránzazu Figueroa, la representante de las juventud en la región, aquellos que más estarían sufriendo la actual crisis. En el centro de su crítica, la figura de los propietarios pues "son los verdaderos parásitos de la sociedad". "Hay que dejar una cosa bien clara: vivir de rentas no es un curro. Ser propietario no es un trabajo. Y esto hay que repetirlo hasta la saciedad. Estos señores son los verdaderos parásitos de la sociedad, que viven de la necesidad ajena. No son hombres de negocios ni empresarios de éxito".
Para ilustrar su postura, ha zanjado, basta con repasar los anuncios de alquiler disponibles en portales como Idealista: "La realidad en la Comunidad son zulos de 12 metros cuadrados, con humedades y sin ventanas, por 400 euros al mes. O la cama en una bañera... Buscar casa en Madrid es la 'Odisea' de Homero".