Prosigue el viacrucix al que está siendo sometido estos días Juan Lobato. Pese a haber presentado finalmente su dimisión el pasado miércoles, el ya exlíder de los socialistas madrileños permanece en boca de todos, copando portadas y llenando noticiarios. En primer lugar, porque ha sido llamado a comparecer este viernes ante el Tribunal Supremo con motivo de la causa abierta al Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz. Las consecuencias de su declaración, cuanto menos imprevisibles. En segundo, porque, aunque su asistencia se encuentra prácticamente descartada, el pistoletazo de salida al 41 Congreso Federal del Partido Socialista en Sevilla le tendrá, sin duda alguna, como protagonista velado. Los corrillos echan humo.
La jornada de Lobato arrancará a las diez de la mañana, hora en la que debe personarse ante el alto tribunal atendiendo a la llamada del magistrado Ángel Hurtado. Comparecerá, en calidad de testigo, para aclarar su papel en la supuesta filtración de correos electrónicos confidenciales en el marco del caso Alberto González Amador.
El objetivo no es otro que arrojar luz en torno a si la información remitida a su WhatsApp particular por parte de Pilar Sánchez Acera, la entonces jefa del Gabinete del ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, y que a la postre sería registrada ante notario, procedía de los medios de comunicación, tal y como defienden en el PSOE, o de la propia Fiscalía. Esta segunda vía es la que vienen argumentando desde hace meses los altos cargos del Partido Popular, convencidos de que el responsable último de "poner en marcha toda la maquinaria del estado para dañar a un particular" no es otro que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Todo hace pensar que, a petición del propio juez, Lobato deberá presentar el acta notarial de la discordia, el documento que, paradojicamente, ha terminado por sellar su tumba política, y es que en el seno del Partido Socialista -o, al menos, en buena parte de él- no entienden las motivaciones que le habrían llevado a registrar de manera oficial tales conversaciones. Para muestra, las críticas recibidas por dos altos cargos de la filial madrileña, como son el delegado del Gobierno, Francisco Martín, y la portavoz municipal, Reyes Maroto.
Ambos le exigían, ya desde el martes, mayor transparencia, "explicaciones claras" a la militancia y, en último término, la convocatoria de una Ejecutiva regional extraordinaria para abordar el asunto entre todos y esclarecer lo ocurrido. Tal escenario carece ya de sentido puesto que la dimisión deja vía libre al sector crítico de Ferraz para situar en el timón a una gestora de su cuerda y navegar la crisis con el menor daño posible.
La clave, por ende, está ahora en dirimir si en los mensajes enviados por Sánchez Acera aquel lejano mes de marzo se encuentran los correos originales intercambiados entre la defensa de González Amador y el fiscal Julián Salto o, por el contrario, contienen los enlaces a las informaciones publicadas aquellos días por Eldiario.es, primer medio en informar en torno a los dos delitos de fraude fiscal presuntamente cometidos por la pareja de Isabel Díaz Ayuso, así como del posterior ofrecimiento de acuerdo, bajo compensación de hasta 350.000 euros, para esquivar la cárcel.
"Vista la reacción de algunos dirigentes de mi partido parece como si de alguna manera se dudara sobre la veracidad de lo que ahí se me dijo (...). No lo contemplo porque si fuera falso que el origen de esa documentación eran los medios de comunicación sería bastante grave", aseveró el mismo Lobato a este respecto el pasado martes.
Sin descartarse del todo, aunque resulte poco probable, la primera opción podría terminar con Pilar Sánchez Acera imputada por revelación de secretos y con Juan Lobato investigado por haber encubierto la trama. Cabe recordar, no obstante, que este continúa aforado en el Supremo por su condiciones de senador por designación autonómica. También lo estaría en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por su condición de diputado regional y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Vallecas.

Congreso y Primarias
Casualidades del destino, este viernes arranca también un nuevo Congreso Federal del partido, el número 41 en la centenaria historia socialista. Un cónclave que, hasta hace apenas una semana se vislumbraba tranquilo y sin sobresaltos, destinado a reafirmar la hoja de ruta marcada por Sánchez, pero que ha terminado por convertirse en un hervidero de voces críticas contra Lobato. Cuesta imaginar, de hecho, a algún barón territorial alzando la voz en defensa del que hasta hace apenas unos días era su homólogo en Madrid.
Lejos de cerrar la herida, su inesperada dimisión no hace más que avivar la llama de la especulación sobre los distintos pareceres en las tripas de la formación. Así, Lobato será con toda seguridad protagonista del evento. Ya sea velado -el silencio hace, en ocasiones, más ruido que las propias palabras- o manifiesto, con menciones expresas durante las ponencias. Por resolver, asimismo, la figura encargada de liderar la comitiva madrileña. Todo un misterio a estas alturas.
La jornada inaugural, desde las 11:30 horas, da comienzo con el proceso de acreditación, al que se dedicará la práctica totalidad de la matinal. Lapso de tiempo más que propicio para los primeros corrillos. Entre las 17:30 y las 20:00 horas, de acuerdo con la agenda oficial, se celebrará un "agora de diversas temática, talleres y encuentros alternativos". Hasta las 00:00 horas, para cerrar, están previstas más "actividades temáticas" a modo de "bienvenida".
Ya el sábado, plato fuerte: inauguración del "Plenario" desde las 10:00, constitución de comisiones a partir de las 14:00 horas y, nuevamente, "ágoras de diversas temáticas, talleres y encuentros alternativos" hasta el cierre, programado para las 21:00. A primera hora del domingo se votarán los "Órganos Federales", con la segura reelección de Pedro Sánchez, y, hasta las 14:00 horas, tendrá lugar el acto de clausura.
Superada esta cita, será el momento para dar forma al proceso de Primarias, tanto en la región como en otros territorios, como Andalucía o Castilla y León. El calendario madrileño, salvo giro inesperado de última hora, ya estaría pactado. El 7 de diciembre se establece como fecha límite para la presentación de candidaturas. Del 8 al 16 se recogerán los correspondientes avales y entre el 19 de diciembre y el 10 de enero tendrá lugar la campaña. El 11 será la votación en primera vuelta, si sólo se presenta un aspirante, y el 18 en segunda, en el caso de que haya más de un candidato. El ramillete de nombres propios con el que ya se especula, con Óscar López como favorito en las quinielas, promete emociones fuertes.