El verano ya acabado, pero aún no se ha ido. Al menos, no del todo. Y no parece que lo vaya a hacer durante un largo tiempo, sobre todo en el distrito de Retiro. El 14 de septiembre de 2021 se aprobaba en el Pleno, por unanimidad, una proposición que solicitaba la creación de una piscina de verano en el centro deportivo municipal proyectado en Doctor Esquerdo, 138b. Tres años después, aquel espacio destinado a una de las mayores demandas vecinales lo gobierna un solitario cartel que nada tiene que ver con el proyecto. “No hay visos de que lo vayan a hacer”, afirma Miguel Inzaurralde, “un vecino más” dentro de la Asociación Vecinal Los Pinos de Retiro Sur, que considera que les han "contado un cuento".
El problema se magnifica al hablar de datos, ya que Retiro es uno de los cinco distritos (de los 21 que conforman la Comunidad de Madrid) que aún no posee piscina municipal. Y, en caso de que el Ayuntamiento acelerase en la ejecución del proyecto y pudiera construirla, se trataría tan solo de una sola piscina para los 120.000 habitantes que forman este distrito. Félix Sánchez, secretario de la Asociación Vecinal Retiro Norte cuenta a Madridiario que los vecinos suelen frecuentar las piscinas “de Moratalaz, que son las más cercanas, pero ya tenemos que coger el autobús”, y añade que, contando con el precio de las entradas y del transporte público para la familia, “se encarece una actividad que debería ser cotidiana en el distrito, porque todos los días la gente que no se puede ir fuera de vacaciones, que al menos se pudiera bañar o pudiera hacer alguna actividad deportiva”.
Además del desplazamiento, los vecinos deben guardar largos turnos de espera, a lo que hay que sumar el problema de que “sólo puedes estar media jornada para que entre más gente”. “Luego hay también mucho campamento urbano con los pequeños, que también tienen que irse fuera del distrito para poder ir a una piscina”, lamenta Félix. De hecho, las manifestaciones convocadas por estas asociaciones a favor de la causa han suscitado malestar en el Partido Popular del Retiro, que les han acusado de “embarrar”. “Una asociación de vecinos pierde su credibilidad cuando ese es su objetivo”, publicó en ‘X’ el partido azul. El secretario de Retiro Norte lamentó la actitud de la formación política: “Nos dicen que queremos embarrar, pero lo que queremos es que se movilice el asunto”.
Por otra parte, los vecinos están molestos de que Andrea Levy, la actual concejal-Presidenta de la Junta Municipal del distrito de Retiro, no atiende a las asociaciones: "Tuvimos una reunión con ella todas las asociaciones para hablar de las fiestas, nada más. Eso es todo lo que hemos tenido en más de un año".
Hace falta “un plan especial”
El Área de Obras y Equipamientos confesaron el pasado mes de agosto al periódico El País que “en ninguno de los cinco distritos hay identificada ninguna parcela municipal con las características necesarias para construir uno de estos recintos”, esas mismas fuentes afirman a Madridiario que el futuro Centro Deportivo Municipal de Doctor Esquerdo “depende de un plan especial”, que aún no cuenta con plazos y que “no depende del Área de Obras”: "Es intención del Ayuntamiento que ese futuro centro, que se construirá en régimen de concesión de obra, cuente entre sus instalaciones con una piscina de verano, pero hasta que no haya plan especial no se podrá elaborar el anteproyecto y lanzar el concurso". Este medio ha intentado ponerse en contacto con fuentes del área de Deportes del Ayuntamiento, pero declaran que la respuesta de la concejalía de Obras “es nuestra postura también”.
El concejal de Mas Madrid Nacho Murgui considera que “hay una especie de juego de confusión que no sabemos a qué responde”. “Creo que esa afirmación corresponde a una falta de coordinación interna por parte del Gobierno, porque no puede ser que el Gobierno en Retiro esté diciendo, incluso en Pleno, que sí, que se va a hacer, y ahora Obras está diciendo que no”, reflexiona, “se están llevando la contraria entre sí”. “Es importantísimo que haya piscinas, pero también que haya bibliotecas, que haya espacios públicos donde la gente vaya”, considera Murgui, que añade que hay “un ansia por parte del Ayuntamiento por cerrar espacios públicos”: “Desde que está en este mandato hemos perdido espacios públicos importantísimos”.

Ante la desesperada: el uso de las fuentes decorativas para refrescarse
La falta de espacios públicos donde poder mitigar las olas de calor ha provocado que numerosas familias exploren otras vías para refrescarse en verano. Las imágenes de los niños refrescándose en fuentes transitables son, cada vez, más frecuentes. “Durante nuestro mandato”, relata Murgui, “lo que hacíamos era tratar el agua sanitariamente”: “Dadas las circunstancias sólo podías hacer tres cosas: O rodeabas la fuente con una valla y ponías policía para que nadie se bañara; o apagabas la fuente, o, digamos, la adaptabas al uso que le estaba dando la gente, sobre todo habida a cuenta la temperatura que había y habida a cuenta de que no había otra alternativa. Entonces lo que hacíamos era tratar el agua para que no fuera peligroso”.
Murgui afirma que presentaron “una propuesta a la Junta de Distrito para que ese presupuesto cubriera también una obra para adaptar la fuente al uso que le estaba dando la gente, es decir, que además de transitable, se convirtiera también en una fuente recreativa (como la de Madrid Río) y posibilitara la depuración del agua, y que incluso el suelo firme se cambiara por caucho”. La respuesta del Partido Popular fue “que eso no es una fuente recreativa, que no es una piscina, y que entonces lo que tiene que hacer la gente es no bañarse”.
Retirada de amianto de los actuales tejados
En el espacio donde se construirá, aún sin certezas, la nueva piscina municipal, reside un almacén abandonado. Parte de estos tejados de este almacén están hechos de uralita, un material compuesto entre cemento y amianto: un mineral que se presenta en fibras y que puede producir dificultad para respirar, cáncer de pulmón o mesotelioma. Los vecinos piden que se hiciera "un desalentado de todas las instalaciones de manera urgente", ya que es un edificio que se está deteriorando y que "todo el polvillo del amianto es peligroso para los residentes". Por parte del Ayuntamiento, afirman que retirarán estos materiales, "pero cuando se aborde la construcción del futuro centro deportivo".