Si echamos un vistazo a la configuración de la ciudad más allá de la gran urbe, entre las grúas y los edificios de los nuevos desarrollos urbanísticos de la ciudad se sitúan varios arroyos que vertebran la zona norte y noreste de la capital. Aunque en ocasiones la cantidad de agua fluctúa y llega a desaparecer en las épocas de mayor sequía, sus cauces albergan una amplia variedad de especies vegetales. Este es el caso del arroyo de Valdebebas, en el distrito de Hortaleza, donde el Ayuntamiento de Madrid prepara una intervención para mejorar su lecho y entorno tras años de dejadez denunciada por los vecinos de la zona que durante años han señalado la importancia de recuperar este arroyo. El proyecto municipal incluye la plantación de 580 nuevos árboles y la construcción de tres nuevas pasarelas peatonales.
Para una amplia de mayoría de madrileños Valdebebas es un parque al norte de la ciudad o uno de los nuevos barrios por donde la capital crece, sin embargo, el origen del nombre de esta zona proviene del último arroyo que existió en la ciudad de Madrid. Su curso comenzaba en las colinas de Fuencarral, cruzaba Las Tablas, Sanchinarro y el barrio que ahora lleva su nombre, hasta desembocar en el río Jarama. Fue un arroyo relevante, ya que tenía seis afluentes secundarios, algunos de ellos cercanos al parque forestal que ahora da nombre, junto al de Felipe VI a la principal zona verde del barrio. Un arroyo que antes de terminar su vía en el Jarama, sortea varios parques y túneles, lo que le lleva a pasar por debajo del Aeropuerto de Madrid-Barajas.Un cauce en el que los restos de toallitas y otros desperdicios han tenido una presencia contínua y que ahora el Consistorio pretende reformar a través de un contrato al que ha tenido acceso este medio, con más de un millón de euros de inversión y que afectará al tramo entre la M-40 y la M-12, cuyos trabajos concluirán en la primavera del 2025.

Las intervenciones contempladas en el proyecto se llevarán a cabo principalmente en las áreas de dominio público hidráulico, así como en las zonas de servidumbre y de policía del arroyo de Valdebebas, que son de propiedad municipal. Estas obras cubrirán el tramo que va desde el cruce con la M-40 hasta la M-12. El área de intervención está catalogada como zona verde y abarca una superficie aproximada de 75 hectáreas. La financiación del proyecto procede de un convenio firmado con la Junta de Compensación de Valdebebas, dado que estas actuaciones formaban parte de su plan de urbanización, por lo que el presupuesto ha sido aportado por dicha Junta.
El proyecto de obra abarcará a 75 hectáreas
No es la primera ocasión que el Consistorio matritense realiza una inversión en este cauce, ya en 2014 el Ejecutivo municipal liderado por Ana Botella ejecutó labores de mejora en un barrio que en ese momento se encontraba en plena ebullición con la construcción de nuevas urbanizaciones, por aquel entonces fuentes municipales apuntaban a que el arroyo se encontraba muy afectado por el movimiento de tierras realizado para construir el parque forestal de Valdebebas. Amalia Campos, presidenta de la asociación de vecinos de Sanchinarro señala a Madridiario que desde la entidad “llevan años luchando" por la mejora de este cauce. Indica que la situación del arroyo fue debatida en el último Pleno del Estado del distrito. Apunta además a la “gran vida” que tiene esta zona donde realizan rutas y actividades medioambientales.
Mejorar la accesibilidad y los márgenes del arroyo
Fuentes del Área de Gobierno de Obras y Equipamientos, quien ejecutará la obra, señalan a este medio que las futuras intervenciones contempladas en el proyecto facilitarán la adecuación y reorganización del área, mejorando así la accesibilidad y seguridad del tránsito peatonal, sin afectar la capacidad hidráulica del arroyo, y potenciando las condiciones paisajísticas de este espacio verde natural.

Por lo que las obras garantizarán que el cauce cuente con la capacidad hidráulica necesaria para gestionar las crecidas de lluvias previstas en los escenarios de diseño y periodos de retorno. Además, en el proyecto se han definido las acciones necesarias para asegurar la integración paisajística del arroyo con su entorno, incluyendo la restauración de las zonas ribereñas más deterioradas. Por otro lado, el Consistorio busca mejorar la conectividad peatonal de los senderos en ambas orillas del arroyo mediante la construcción de tres nuevas pasarelas. El cauce del arroyo atraviesa tanto el área urbanizada de Valdebebas como el sector US 4.10 "Solana de Valdebebas", cuyo plan de urbanización fue aprobado definitivamente por el Ayuntamiento de Madrid el 25 de abril de 2024.
Nuevos árboles y arbustos para prevenir la erosión
Desde la concejalía que dirige Paloma García Romero, apuntan a este medio que con el fin de asegurar la integración paisajística del arroyo en su entorno, se llevará a cabo una revegetación de los taludes con especies autóctonas de ribera mediante una hidrosiembra rústica, cubriendo una superficie de aproximadamente 8.300 metros cuadrados. Esta técnica, además de formar un tapiz herbáceo bajo el arbolado, mejorará las propiedades del suelo y ayudará a prevenir la erosión superficial. Antes de realizar la hidrosiembra, se procederá a nivelar y rastrillar manualmente el terreno. El Ejecutivo municipal prevé la plantación de 580 árboles, pertenecientes a varias especies especies como el arces, álamos, prunos, encinas, pinos, almendros, fresnos y tilos. Además, está planificada la plantación de 17.120 arbustos de especies nativas de las formaciones ribereñas típicas de la zona central de la península ibérica.

Indican además, que las nuevas plantaciones estarán equipadas con un sistema de riego automático por goteo y un sistema manual compuesto por una red de bocas de riego dispuestas cada 30 metros. En las orillas del arroyo ya existen áreas de estancia y recreo conectadas por una red de caminos. Esta red se mejorará y ampliará con senderos peatonales de entre seis y dos metros de ancho, construidos con una base compactada de las tierras existentes, sobre la cual se colocará una capa de áridos seleccionados de 15 a 20 centímetros de espesor, finalizando con una capa de jabre de cinco centímetrosde espesor.