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Un niño disfruta de una película en una proyección de VenTEAlcine
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Un niño disfruta de una película en una proyección de VenTEAlcine (Foto: VenTEAlcine)

Cines, museos y gastronomía: el ocio abre sus puertas a la inclusión

domingo 13 de agosto de 2023, 08:00h
Actualizado: 21/08/2023 15:11h

Jugar en el parque, ir al cine, visitar un museo o simplemente pasar un día en familia en el parque de atracciones puede convertirse en una "odisea" para las personas con trastorno del espectro autista, que ven limitadas sus actividades de ocio y tiempo libre al no estar acondicionadas a sus necesidades. Una circunstancia que les alejan de la diversión o la cultura que pueden disfrutar los neurotípicos.

María Ángeles Moraño es madre de Néstor, un joven de 27 años que ha encontrado en el cine una de las actividades de ocio que más le gustan: "Nos encanta ir los domingos por la mañana al cine en familia. Néstor coge sus palomitas y su botella de agua y se lo pasa genial".

Sin embargo, esta actividad, que ahora también comparte con su hermano de 21 años y sus amigos, no siempre ha sido agradable para él. María Ángeles recuerda cuándo era pequeño. Néstor no quería ir al cine porque la oscuridad y la iluminación de la pantalla le afectaban tanto física como psicológicamente. Un problema que supuso un "bajón emocional" para la familia al ver que "cosas tan sencillas" como disfrutar de una película se convertía en una enorme barrera para su hijo autista.

"Buscamos otras alternativas de ocio y empezamos a pasear por el campo. Ir al parque también era algo complicado. Veías a los niños que no entendían por qué tu hijo hacía cosas raras y sentías la burla y el rechazo", cuenta María Ángeles, que reconoce que ahora "la gente está más concienciada".

A María Ángeles le encanta la pintura y le gustaría visitar un museo con su hijo o ir a ver una obra de teatro, pero son actividades que considera "muy complicadas" por "las características" de Néstor: "Quizás puede molestar a determinadas personas que están centradas en contemplar un cuadro", lamenta. Mientras tanto, la familia de Néstor se conforma con "salir a tomar algo" en ese bar de confianza donde se atreve a pedir su consumición sin miedo, ni nervios.

Además de visitar lugares conocidos, David Moreno -padre de una menor de seis años con TEA- confiesa que buscan "momentos del día dónde no haya mucha gente" en parques o zonas de juego infantiles. Los menores con este tpo de trastorno del espectro autista también se encuentran con otras barreras: los problemas de acceso o falta de pictogramas explicativos para que puedan entender el funcionamiento o las normas del lugar.

"Los niños con autismo tienen una gran capacidad visual y entienden las cosas mejor con imágenes que con palabras. Sería de gran ayuda que los parques contarán con pictogramas o incluso las tiendas. Es fácil descargárselos y no suponen una gran inversión", reconoce David.

Ayuntamientos como el de Boadilla, San Sebastián de los Reyes o los distritos de Carabanchel, Ciudad Lineal y San Blas-Canilljas ya han tomado nota de la importancia de crear zonas más accesibles con la colocación de estos dibujos explicativos.

David y su hija también han encontrado en el cine un gran aliado para poder pasar tiempo en familia y disfrutar de la cultura. "Fue muy interesante vivir la experiencia y nos ayuda a normalizar este tipo de situaciones. Ella puede comprar sus palomitas y ver la película, algo que le generará autonomía".

Precisamente, la autonomía se ha convertido en una de las preocupaciones de David desde que recibió el diagnóstico de su hija: "Queremos que pueda trabajar y vivir por sí sola y no dependa de nadie. Que se integre en esta sociedad pensada para neurotípicos, que conozca su situación y sea consciente de sus limitaciones".

Aunque parece que el ocio les cierra las puertas y les excluye, asociaciones como VenTEA trata de adaptar "los espacios incómodos y agresivos para eliminar esas pequeñas barreras que son invisibles" y poner en marcha "herramientas para que las familias puedan disfrutar sin necesidad de depender de nadie".

"La oferta cultural y de ocio es escasa"

"VenTEA hace un poco de puente entre las familias que se ponen en contacto con nosotros para poder realizar una excursión como ir al Planetario. Nos ponemos en contacto con ese espacio y estudiamos el sitio siendo conscientes que no podemos hacer ninguna intervención física en la mayoría de los casos", explica Irene Morán, quien impulsó la asociación en el año 2017 a raíz de un trabajo de fin de máster sobre Intervención en Autismo. Su constancia hizo posible adaptar un cine de Majadahonda y ya son seis salas más las que se han sumado al proyecto y siete museos.

¿Cómo pueden adaptar el espacio sin ningún tipo de modificación? A veces es tan sencillo como crear una "guía de anticipación" donde se explican todos los detalles del espacio, desde la entrada a la salida, para "sacar jugo" a la experiencia. En el caso de las sesiones de cine adaptado: bajar el volumen de los altavoces, minimizar la espera, eliminar los tráilers y mantener un poco de luz en el espacio. Medidas que mejoran la experiencia: "Pasa de ser un infierno a una de las actividades favoritas de ocio para compartir en familia y amigos".

"Es importante que puedan vivir los museos"

Las guías de anticipación puede ser de lectura fácil, con palabras sencillas y frases cortas o con fotografías y pictogramas En ocasiones graban el recorrido para ofrecer una visión más realista, ya que "no todo el mundo tiene el mismo desarrollo cognitivo".

Visitas a museos

Por el momento, VenTEA ha creado la guía adaptada de siete instalaciones museísticas -entre ellas el Museo Sorrolla y el Museo de las Ilusiones- que se pueden descargar en la página web de la asociación. Asimismo, la entidad ha firmado recientemente un convenio para adaptar ocho de los 14 espacios de los museos municipales de Madrid con guías que estarán listas después de verano: "La idea es que cualquier familia que viva o visite la ciudad pueda tener esta herramienta de manera gratuita y que podrá conseguir en nuestra página web o en la de las instituciones con las que trabajamos".

Esta guía puede ser un comienzo para que los museos madrileños abran sus puertas a las personas del espectro autista. En el Museo del Ferrocarril, por ejemplo, tienen ya visitas adaptadas durante el curso que realizan con Plena Inclusión Madrid, pero son limitadas. "Estamos adaptándonos para todo tipo de necesidades, contamos con una maqueta táctil para las personas con discapacidad visual y tenemos pequeñas cosas, pero somos conscientes de que hay que seguir trabajando como una señalética específica. Nos queda mucho para ayudar en la necesidad cognitiva, iremos incrementando poco a poco", señala un responsable del museo a Madridiario.

"Necesitamos más apoyo en museos y teatro"

Sweet Space Madrid, la exposición de trenes clásicos de Metro Madrid o el Parque de Europa son algunas de las visitas que ya disponen de esa guía adaptada de VenTEA. Las familias también pueden descargar otras orientaciones de espacios como el Urban Planet (Madrid, Leganés, Rivas, Las Rozas y Villalba), el parque de aventuras Vertical Parck de Tres Aguas o el Atoope Pokiddo Park de Getafe.

Y para los que como a Néstor les guste tomar algo o salir a comer con su familia, la asociación también dispone de un despliegue de lugares donde tomar un helado, un refresco o hasta cenar una hamburguesa.

"Normalmente, cuando hablamos de personas con discapacidad, sobre todo en el ámbito de las neurodivergencias, nos solemos quedar en el diagnóstico y nos centramos en aspectos médicos, laborales o educativos, pero no nos damos cuenta de que el ocio es una parte fundamental de la vida y que estas personas también tienen derecho a él y a pasarlo bien", confiesa Irene Morán.

La actividad de esta entidad madrileña no se queda ahí. En la actualidad, VenTEA colabora con otras asociaciones de autismo en España con la intención de crear una guía del ocio adaptada para cada provincia: "Queremos recuperar el material de todas las entidades locales y ponerlo en común en nuestra plataforma para que todas las familias puedan tirar de ello de forma gratuita. Por el momento, estamos trabajando con una veintena de asociaciones". De esta manera, una familia que viaje a otra ciudad podrá consultar las opciones de ocio.

El Zoo Aquarium, el Parque de Atracciones, las pistas de esquí de Xanadú o el Palacio de Hielo son algunos de los espacios que, aunque no se encuentran en la oferta de VenTEA, ofrecen adaptaciones para que puedan disfrutar de sus actividades. A los pases sin esperas ni colas se suman las "horas tranquilas" que ofrecen algunos comercios como jugueterías Poly, con luces más tenues y sin ruido.

Con la llegada del verano, ‘Kids Coles’ o ‘ConCiencia y TEA’ ofrecen talleres y actividades inclusivas a precios asequibles con monitores de apoyo para que los niños -con algún tipo de discapacidad- también puedan divertirse en vacaciones.

"La espera y las colas les pone muy nerviosos. Facilitar la accesibilidad de entrada y salida y dar espacios de libertad para que los chicos puedan moverse puede ser una gran solución", confiesa María Ángeles, madre de Néstor.

El cine como actividad estrella

Tanto para Néstor como para David y su hija, el cine se ha convertido en un gran aliado para pasar tiempo en familia y disfrutar visionando sus películas favoritas. No obstante, no todos los cines presentan las condiciones necesarias para que las personas con TEA puedan acceder a este tipo de entretenimiento.

Autocine Madrid Fever era uno de esos lugares hostiles hasta que decidieron escuchar a sus clientes y convertirse en pioneros en la capital con una adaptación integra para personas del espectro autista. "Nos escribió un papá y nos dijo que creía que no estábamos adaptados. Esta crítica constructiva nos abrió los ojos y decidimos convertir el autocine en un sitio donde podría disfrutar en familia", confiesan los responsables.

Esa primera sesión adaptada tuvo lugar el 21 de julio con el estreno de la película Elemental. Durante esa primera proyección, el cine consiguió vender 30 entradas reducidas (3.50 euros entrada con vehículo y cinco euros para las hamacas con acompañante gratuito), lo que confirmó que su decisión era más que necesaria.

Para adaptar las proyecciones, además de bajar el volumen y cuidar la iluminación, la organización del autocine ha creado un "acceso prioritario" de entrada y salida. También para las actividades que se pueden desarrollar dentro del recinto como los hinchables o cañones de espuma, así como acceso a las barras de comida y bebida. Por otro lado, en la zona de recreo, el autocine ha creado una zona que "invita a la calma" con juegos sensoriales.

La organización confiesa que no han generado una señalética específica para el autocine y que su intención es colocarla con la temática de la película que se proyecte en cada sesión. Lo que sin duda hará que la experiencia sea "más alegre".

Autocine Madrid Fever se suma así a la lista de cines que adaptan sus instalaciones para ser más agradables para las personas en el espectro autista (Cines Zoco Majadahonda, Cines Embajadores, Cines MK2 Palacio de Hielo, Odeón Multicines en Tres Cantos y la Casa de la Cultura de Torrejón de Ardoz).

El éxito y la necesidad de estas sesiones se encuentra avalado por el número de entradas que venden. Las personas autistas tan solo son una quinta parte del público asistente: "No se trata de segregar. El verdadero objetivo de este tipo de ocio es que se junte todo el mundo y que las actividades sean inclusivas con adaptaciones para quien las necesite.

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