Pedro Sánchez sorprendía a propios y extraños el pasado 29 de mayo con una convocatoria anticipada de elecciones generales, fijadas, en un primer momento, para finales de año. El objetivo, con la vista puesta en la marea azul que arrasó buena parte del país en los comicios municipales y autonómicos del 28M, soportar el chaparrón, alimentando a su vez esa leyenda de superviviente nato que atesora, y revalidar el liderazgo del Ejecutivo progresista. Para ello, tal y como ha quedado patente en la pasada legislatura, será requisito fundamental contar con el apoyo de Sumar, la coalición liderada por Yolanda Díaz y que, superadas las disputas iniciales con los cabezas de cartel de Podemos, ha logrado reunir en una misma papeleta a un total de 15 partidos diferentes repartidos por todo el territorio nacional.
Apenas dos meses después y campaña electoral mediante, la práctica totalidad de las encuestas -a excepción del polémico CIS de Tezanos- parecen haber dado la espalda al todavía presidente y reflejan un escenario bien diferente al dibujado semanas atrás en la mente de Sánchez. Ciñéndose en exclusiva a los sondeos, todo parece indicar que la unión de fuerzas entre el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo y Vox, liderado por Santiago Abascal, sería suficiente para desalojar de La Moncloa a la actual unión progresista. Para ello, no obstante, sería condición necesaria alcanzar un pacto de Gobierno que, tal y como se ha podido comprobar en las últimas semanas tanto a escala regional como local, no siempre resulta sencillo.
No será, en cualquier caso, hasta esta noche cuando comenzarán a difundirse los primeros datos de un escrutinio marcado, a todas luces, por el auge del voto por correo en las primeras elecciones de la historia democrática celebradas en el mes de julio. Los colegios electorales permanecerán abiertos desde las nueve de la mañana, pudiéndose retrasar en algún caso si la composición de las mesas se demora más de lo habitual, y cerrarán sus puertas a las ocho de la tarde. Tal y como ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE), en estos comicios podrán votar 37.466.432 electores; 35.141.122 residen en España y 2.325.310, en el extranjero. De los electores residentes en España, 1.639.179 podrán participar por primera vez en unas elecciones generales, por haber cumplido 18 años desde la anterior votación, celebrada el 10 de noviembre de 2019.
Solo en la capital están llamados a votar 2.366.923 electores, repartidos en 416 colegios. De ellos, 162.000 se han visto afectados por un cambio en su centro habitual de votación y en el que ejercieron este derecho el pasado 28-M. Las obras de reforma que se están ejecutando en 31 locales aprovechando las vacaciones escolares han obligado al Ayuntamiento a reubicar las urnas en otras instalaciones cercanas. Las tarjetas censales recogen esta modificación, que también ha sido notificada por el Consistorio a través de cartas.
A fin de garantizar la seguridad ciudadana y el normal ejercicio de la jornada, un total de 10.775 agentes de los diferentes cuerpos han sido desplegados a lo largo y ancho de la región. Además, se han adoptado medidas extraordinarias para paliar los posibles efectos de las altas temperaturas que se registran en toda España estos días. Solo para Madrid ciudad, la Delegación del Gobierno ha adquirido 2.700 ventiladores y dispensadores de agua que ayudarán a combatir el calor en los colegios electorales.
Campaña en clave madrileña
Con La Moncloa en juego, el papel de los primeros espadas de la política madrileña a lo largo y ancho de la campaña electoral ha sido crucial para todas las fuerzas y, muy especialmente, para el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, que ha querido aprovechar el tirón mediático de sus dos grandes pilares en la región, la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde la capital, José Luis Martínez-Almeida con la celebración de un acto electoral en Puente del Rey (Madrid Río). Tanto la presidenta de la Comunidad como el alcalde de la capital animaron a los asistentes a votar porque "más vale perder un día de vacaciones que cuatro años más de sanchismo”. No obstante, el candidato 'popular' decidió hacer doblete para el cierre de campaña visitando Málaga y A Coruña, donde quiso ensalzar su labor al frente de la Xunta de Galicia durante casi 14 años.
Estampas muy similares, aunque, tal vez, con menor repercusión, fueron vividas en las campañas organizadas por las fuerzas con representación en Madrid y que concurren a las elecciones. El candidato socialista, Pedro Sánchez, eligió el polideportivo La Alhóndiga de Getafe para celebrar el acto de cierre de campaña, donde participaron la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, el líder del partido en Madrid, Juan Lobato, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. "Os pido que el 23 de julio apostemos todo al rojo para ganar las elecciones", afirmaba el candidato socialista ante las más de 4.500 personas congregadas.

Quien ha mantenido un perfil más bajo durante toda la campaña, apenas dejándose ver entre bambalinas en los actos de Santiago Abascal, ha sido líder regional de Vox, Rocío Monasterio. A tenor de la falta de protagonismo por parte de la mandataria madrileña, hay quien especula ya con un futuro lejos de la Asamblea de Madrid o, incluso, con una posible salida del partido.
Vox volvió a elegir la emblemática plaza de Colón de la capital madrileña para su cierer de campaña -- al igual que en las anteriores citas de las elecciones generales de 2019--. Sin embargo, en esta ocasión el partido ha dado una cifra de 5.000 asistentes frente a los 20.000 que logró reunir en el mismo sitio en anteriores convocatorias.
"Frente a este Gobierno estamos solos porque otros lo han blanqueado y tendido la mano", denunciaba Abascal y solicitaba la "confienza" de los votantes del Partido Popular: "No les vamos a defraudar, vamos a ser capaces de representarles".
Por su parte, la líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha reivindicado que su candidatura ha sido el factor "decisivo" para cambiar el "guión de la campaña" al propiciar la "remontada" progresista y ha pedido a los indecisos que confíen en Sumar frente al PSOE, dado que el voto a su candidatura conseguirá la "bancarrota" del PP en la generales, durante el acto celebrado en el anfiteatro del parque madrileño de Tierno Galván. Díaz estuvo acompañada por la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, la líder de Más Madrid, Mónica García, la portavoz federal de IU, Sira Rego, y la exalcaldesa de Barcelna y máxima representate de los 'comunes', Ada Colau.

Debates y ausencias
La ausencia de Alberto Núñez Feijóo en el último debate entre los líderes de las principales fuerzas de ámbito nacional, celebrado el miércoles en Radio Televisión Española (RTVE), ha marcado la recta final de la campaña. Entre la polémica relativa a su vinculación con el conocido narco gallego Marcial Dorado y el pulso mediático mantenido con la periodista Silvia Intxaurrondo en relación a sus declaraciones sobre la congelación del IPC, y que obligó incluso al candidato popular a rectificar, Feijóo ha optado, como ya hiciera Ayuso en su carrera hacia las autonómicas, por no acudir al debate que organiza la televisión pública nacional. La no comparecencia Popular permitió a Pedro Sánchez, Yolanda Díaz y Santiago Abascal lucir más de lo habitual, acaparando todo el protagonismo y, quien sabe, tal vez adjudicándose el voto de parte del electorado indeciso.
Numerosas fueron, como no podía ser de otra manera, las alusiones al ausente “señor Feijóo”, sobre todo desde la bancada progresista. El también esperable intento de incluir a EH Bildu en la ecuación, a cargo, en este caso, de Abascal, terminó por explotar en la cara del líder de la formación más escorada a la derecha. “Bildu no quiere lo mejor para España”, le reprochó Abascal a Sánchez. Acto seguido, Díaz no dudo en salir en defensa de su compañero de Ejecutiva: “Bildu votó con usted contra la reforma laboral”. Pese a todo, el manifiesto dos contra uno no terminaría, ni mucho menos con Vox en la lona. Un experimentado Abascal supo recomponerse y, frente a la coincidencia ideológica y programática de sus contendientes, diferenciarse como paladín de los conservadores en la batalla cultural, la violencia de género, los derechos LGTB o la Ley Trans, entre otros asuntos.

Voto por correo, el gran protagonista
Si por algo serán recordadas las elecciones del 23J será por el ‘boom’ del voto por correo. Como cabía esperar, fruto de la coincidencia entre la fecha propuesta por el presidente para el anticipo electoral y el periodo vacacional, el servicio ha registrado un récord absoluto de solicitudes, con hasta 2.622.808 peticiones, un 111 por ciento más que en la convocatoria de 2019. Hasta ahora, el récord de instancias para votar por adelantado en las oficinas de Correos se correspondía con las elecciones de junio de 2016, cuando se contabilizó la demanda de 1.453.000 personas y se emitieron 1.357.000 votos.
Con el fin último de favorecer la participación, la Junta Electoral Central (JEC) autorizaba este jueves en una reunión de urgencia la petición de Correos para ampliar el plazo legal de voto hasta el viernes a las 14:00 horas. Tal y como explican fuentes del propio organismo público, el propósito de la ampliación -solo parcial, ya que la dirección de Correos solicitaba la prolongación del servicio hasta el mismo sábado- no es otro que facilitar la gestión de las reexpediciones de las documentaciones electorales a los solicitantes que han cambiado la dirección de destino que figuraba en su solicitud inicial.
Según los datos aportados por la entidad postal pública, el 94,2 por ciento de los electores que solicitaron el voto por correo ya habían entregado sus papeletas y, por tanto, ejercido su democrático derecho. Este porcentaje de ejecución del voto por correo supone la cifra más alta para esta modalidad desde los comicios nacionales del año 2008.
Cortes en agosto y Presidencia europea
Las Cortes Generales -Congreso de los Diputados y Senado- se constituirán el próximo 17 de agosto, una vez reflejada la voluntad de los españoles en las urnas. Así lo determina el real decreto de convocatoria electoral para el 23 de julio y de disolución de las Cortes aprobado por el Consejo de Ministros tras darse a conocer el anticipo electoral. Así, las Cámaras resultantes se reunirán por primera vez en sesión constitutiva en la matinal del mismo día 17. Todo ello, claro, siempre y cuando no se produzca algún tipo de bloqueo en cuanto a la gobernabilidad que aboque a un nuevo paso por las urnas.
Desde el pasado 1 de julio, España ostenta la Presidencia europea, un cargo que, al menos hasta la fecha, ha sido desarrollado a medio gas fruto de la cercanía de los comicios y, por ende, la incertidumbre en cuanto a quién ostentará la presidencia tras el 23J. Prueba de ello ha sido la ausencia de Pedro Sánchez en algunos de los actos de la Cumbre UE-Celac, que ha reunido a un total de 50 jefes de Estado y de Gobierno europeos y americanos esta misma semana en Bruselas. Así, una de las prioridades en la agenda del nuevo líder será la de definir el papel de nuestro país al frente de la UE, además de continuar tejiendo alianzas con el resto de estados miembros.
Otra de las principales consecuencias del adelanto en las elecciones pasa por la madrugadora jura de la Constitución ante las nuevas Cortes Generales por parte de la princesa Leonor. Después de que se hubiera barajado la posibilidad de aplazarla en caso de que las Cortes estuvieran aún disueltas en el momento en que la princesa de Asturias cumpliera la mayoría de edad, tal y como estaba previsto en un primer momento, la sesión tendrá lugar en el hemiciclo del Congreso, ante la atenta mirada de diputados y senadores electos, el 31 de octubre, fecha en el que la princesa celebra su 18 cumpleaños.