Otra de las hijas del médico de Colmenar Viejo, detenido por un presunto maltrato, ha testificado ante el juez que su madre y ella recibían con frecuencia golpes a manos de su progenitor, incluso en una ocasión le dislocó la clavícula, y que también sufrió presuntos tocamientos, han informado fuentes jurídicas a Europa Press.
El magistrado Javier Abella, titular del Juzgado de Instrucción número cuatro de Colmenar Viejo, ha llevado a cabo esta mañana la prueba reconstituida de la menor de cara a que su testimonio pueda reproducirse en un posible juicio.
Se trata de una prueba cuyo objetivo es el de evitar lo que se denomina victimización secundaria. Se ha realizado en un espacio acondicionado con dos ambientes separado por un vidrio de visión unilateral.
La menor ha manifestado su deseo de volver a vivir con su madre y que esta "jamás" la ha golpeado ni a ella ni a sus hermanos. En cambio, sí ha dicho que su padre sí lo hacía y que incluso llego a ver un moratón a su madre en el ojo.
Por otra parte, ha relatado como su progenitor le cerró en septiembre de 2022 las redes sociales después de que le pillara entrando en espacios no aptos para su edad y que la impedía socializar con sus amigos porque decía que eran "tóxicos". La chica ha narrado igualmente que no la dejaba salir a la calle por los suspensos y que sus padres les limitaban la comida debido a los problemas económicos que atravesaba.
Además, la menor ha explicado que tenía "invenciones" para evitar broncas con su progenitor, especialmente en el ámbito sexual con chicos de su clase. Al parecer, su padre las examinaba para comprobar si habían mantenido relaciones sociales. La joven ha ratificado presuntos tocamientos, si bien no ha detallado cuando se produjeron ni cuantas veces.