Los madrileños reciclan cada año más y mejor. Los datos lo acreditan. El 80 por ciento del contenido de las bolsas que arrojamos al cubo marrón, el de la materia orgánica, ha sido bien reciclado en los hogares. Así, desde que Madrid se convirtiera en la primera ciudad española en expandir la recogida selectiva de esta fracción a todos sus barrios llegan cada año al Parque Tecnológico de Valdemingómez 500.000 toneladas de este residuo, una tercera parte de los 1,4 millones de toneladas de basura totales que recibe. De forma provisional, estos restos de alimentos o poda se están tratando en la planta de La Paloma, especializada en envases y resto, pero el Ayuntamiento está construyendo una nueva infraestructura destinada al compostaje que estará operativa a finales de este año.
Los desechos orgánicos producidos en las casas se transforman en Valdemingómez en abono para los parques y jardines de la capital, en fertilizante que se comercializa y en gas natural que puede calentar 55.000 viviendas al año y que mueve los autobuses de la línea circular de la Empresa Municipal de Transportes. Para ello, las pieles de fruta, cáscaras de huevo, espinas de pescado o servilletas usadas se someten a un primer proceso en la planta de biometanización, en la que se obtienen dos suproductos. Por un lado, el biogás, que después se depura en otra instalación para poder inyectar esta energía verde en la red gasística. Por otro, el llamado digesto -en forma de barros- que se trata para convertirlo en fertilizante.
La nueva planta que está levantando el Consistorio se especializará en esta producción del compost y podrá procesar hasta 100.000 toneladas anuales de materia orgánica, generando 25.000 toneladas de abono. "La tendencia es que el residuo orgánico sea creciente frente a otros y necesitamos una planta que en los próximos años nos permita tener la capacidad suficiente", ha señalado este miércoles en una visita a las obras Borja Carabante, delegado de Medio Ambiente y Movilidad. El Gobierno municipal invertirá 41 millones de euros en la creación y explotación de esta ifraestructura, la mayor de estas características en la Comunidad.

El tratamiento de la fracción orgánica se ejecutará mediante un proceso automatizado y altamente sensorizado que posibilita un control exhaustivo en tiempo real a través de una plataforma de información y el uso de la inteligencia artificial. "Vamos a contar con la mejor tecnología disponible en el mercado para cumplir con el compromiso de la economía circular", ha subrayado el concejal de Medio Ambiente. La directora del Parque Tecnológico de Valdemingómez, María José Delgado, ha agregado que esto redundará en la generación de un "compost de altísima calidad".
Todo el procedimiento, desde la recepción de la materia orgánica hasta el afino del producto final, se llevará a cabo en un recinto totalmente confinado. Tal como ha apuntado la responsable del PTV, en la planta se instalarán biofiltros "de enorme potencia" que permitirán "que ningún aire del interior de la planta salga al exterior sin pasar por ellos" y haberlos depurado. En consecuencia, se minimizarán los olores y la emisión de de gases de efecto invernadero.
El complejo será bautizado como Los Cantiles, en la misma línea de los nombres asignados al resto de plantas que componen Valdemingómez. "Todos hacen referencia a elementos geográficos de la zona y Los Cantiles es un ecosistema yesífero representado en el Parque Regional del Sureste que está muy próximo", ha indicado Delgado. En la parcela, además del centro de producción del abono, se implantará una instalación fotovoltaica de 1,49 megavatios de potencia que permitirá el aprovechamiento energético de las instalaciones.