Decenas de miles de personas acudieron en junio al desfile del Orgullo Gay más multitudinario que se vio en la capital. Miles de turistas y de visitantes venidos de toda España recorrieron el centro de la ciudad el domingo 30 al ritmo de la música de las carrozas y rodeados de banderas arco iris.
La fiesta del color y la diversidad conquistó el centro de Madrid en un evento que, además, sirvió para reivindicar la igualdad, la tolerancia y la visibilidad de los colectivos de gays, lesbianas y transexuales.
Alrededor de cuarenta carrozas, los tradicionales autobuses convertidos en discotecas ambulantes, pasearon el orgullo gay de toda Europa por las calles de la capital, que acogió, además de a los madrileños, a los visitantes que llegaron en 250 autobuses y a los 200.000 extranjeros que se desplazaron a hasta Madrid.
Políticos, sindicatos y agentes sociales
Numerosas caras conocidas, como el secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con ONG del PSOE, Pedro Zerolo; los dirigentes de UGT y CCOO, Cándido Méndez y José María Fidalgo, respectivamente; y el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, pudieron verse en el desfile. También acudieron la portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés; el presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Antonio Poveda, y el presidente de honor de la Coordinadora de Gays y Lesbianas (CGL) de Cataluña, Jordi Petit.

La ministra de Cultura, Carmen Calvo, también se sumó a la cabecera de la manifestación, donde comentó a los periodistas allí congregados que echaba de menos a los dirigentes del PP. "Como demócratas deberían estar aquí apoyando las libertades del resto de los españoles".
Los encargados de leer el pregón de las fiestas del Orgullo Gay fueron los actores Pablo Puyol, Carlos Fuentes, Mariola Fuentes y Pepón Nieto, y el director Juan Flahn, mientras que la cantante Marta Sánchez lo leyó en inglés y terminó su discurso con un exclamativo “¡viva Chueca y la mariconería!".
Deporte y trabajo
El mundo del deporte también participó en la celebración a través de competiciones deportivas como el V Encuentro Deportivo Internacional para Gays, Lesbianas y Simpatizantes, en el que participaron de más de 1.300 deportistas, según los organizadores. Badminton, natación, fútbol femenino y la primera edición de la carrera "10 kilómetros de Orgullo", que recorrió las calles del centro de la capital, fueron las modalidades en la que se pudo competir.
UGT denunció con motivo de la celebración que el Estatuto de los Trabajadores contiene expresiones que caen en la discriminación por orientación sexual y en una conferencia organizada en el marco de L-Madrid, el espacio del Europride dedicado al mundo lésbico, la psicóloga a Covadonga Naredo subrayó que las homosexuales que sufren maltrato se encuentran "marginadas" por ser mujeres maltratadas y lesbianas a la vez.
Luchar contra el SIDA
La Asociación Madrid Positivo realizó por su parte pruebas gratuitas para detectar el virus VIH en una caravana y una carpa situadas en la plaza del Mercado de la calle de Fuencarral, como medio para recalcar la importancia de la prevención y de las prácticas sexuales seguras entre homosexuales y heterosexuales.
De hecho, la Fundación Triángulo quiso sumarse a la parte social de las celebraciones advirtiendo que en Madrid practican la prostitución casi 1.600 hombres, y de ellos casi un 20% han contraído el virus del SIDA.
Mucho por conseguir todavía
El PSOE aseguró en un manifiesto que las medidas puestas en marcha por el Gobierno para reconocer la dignidad e igualdad de estos colectivos han hecho de España un país "más decente", aunque el secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del partido, Pedro Zerolo, señaló que "todavía queda mucho por conseguir para que la igualdad legal sea además real y efectiva".
Amnistía Internacional (AI) denunció también que 70 países persiguen aún por ley la homosexualidad y en 8 de ellos supone la pena de muerte y que aunque en la UE ningún Estado miembro penaliza las relaciones homosexuales hay excepciones como Polonia donde se ha presentado un proyecto para prohibir la "promoción de la homosexualidad o cualquier desviación" en los centros educativos.
Por contra, en España, según datos de Justicia, dos años después de la entrada en vigor de la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, se registraron 3.340 bodas, aunque estiman que esa cifra podría representar sólo "una tercera parte de la realidad".