Metro de Madrid pasa este sábado a sus frecuencias de verano, que se aplican de junio a septiembre. Este año implican una reducción similar a la de los meses estivales de antes de la pandemia "a pesar de que la demanda de viajeros solo se ha recuperado al 85%".
Desde la Comunidad de Madrid han insistido en un comunicado en que aunque en los últimos meses han aumentado "considerablemente" los usuarios del transportes público, sigue habiendo un 15% que no recurre al mismo.
En el mes de julio de 2019, 1.866.000 personas lo utilizaban los días laborables, mientras que en 2020 fueron 986.000 y 1,2 millones en 2021. La misma evolución se ha producido en agosto, 1.325.000 viajes de media diarios, 752.000 en 2020, con una reducción casi a la mitad, y 922.000 en 2021.
En el caso de 2022 se mantiene la senda positiva del pasado año, y en los cuatro primeros meses se ha alcanzado un total de 183,8 millones de usuarios. Aunque estos datos suponen un incremento considerable con respecto al mismo periodo de 2021, cuando hubo 128,4 millones de pasajeros, "se quedan bastante lejos de los 232,6 millones del año 2019".
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido que las frecuencias de verano de Metro se aplican todos los años al bajar la demanda durante este período.
"Se ha hecho todos los años y se hace normalmente en todos los transportes públicos. Siempre que baja la demanda, baja la frecuencia", ha declarado la presidenta en rueda de prensa, en la Real Casa de Correos, tras la reunión del Consejo de Gobierno.
Además, Ayuso ha hecho hincapié en que tienen que "racionalizar los servicios públicos" y ha recordado que la bajada de frecuencias ya se han ido aplicando en momentos donde había menos afluencia de personas por la falta de presupuesto consecuencia de la factura eléctrica, "que se ha disparado de tal manera que hace cada vez más insostenible el mantenimiento del Metro si no es subiendo las tarifas".