Además, el macho tiene una lista blanca alrededor del cuello, a la que le sigue el color castaño brillante del pecho. El vientre es blanquecino, color que contrasta con el negro de la punta de la cola. El pico, por su parte, es largo y amarillo verdoso; y la alas, grises. La
hembra, en cambio, es parda, presentado, por tanto, esta especie un gran dimorfismo sexual. Suelen medir entre 45 y
65 centímetros; y pesar de
700 a 1.600 gramos.
El cortejo nupcial de los ánades reales comienza en otoño. Varios machos pueden perseguir volando a una hembra y nadar alrededor de ella estirando sus cuellos. En la época de cría la hembra pone entre 3 y 12 huevos en el nido, que generalmente está en en tierra firme. Tras la incubación nacen las crías, que son independientes desde casi el primer día.
Los ánades reales son buenos voladores y bastante gregarios. Se reúnen con cualquier otra especie en zonas húmedas, ya sean naturales o artificiales, pero suelen huir ante la presencia humana.
Se alimentan de vegetales, principalmente de brotes y vástagos de plantas acuáticas. Además, destruye las lavas de mosquito. Es un pato muy común, que se encuentra presente en gran parte de España.