www.madridiario.es

¿Qué son los préstamos con aval?

jueves 26 de noviembre de 2020, 09:45h
A la hora de solicitar un préstamo son varias las cosas que tenemos que tener en cuenta para poder escoger la opción ideal, ya que cada préstamo presenta características muy distintas. Una de esas variables es el aval, un elemento habitual en algunos créditos y que a menudo nos suscita numerosas dudas
¿Qué son los préstamos con aval?
Ampliar

En LoanScouter puedes encontrar ambas modalidades: préstamos con aval y préstamos sin aval.

Antes de nada, tenemos que saber que un aval es una garantía que tenemos que ofrecer ante el cumplimiento de una obligación económica. Así, los préstamos con aval son aquellos en los que, al solicitar un crédito, ofrecemos una garantía al prestamista para que este tenga la seguridad de que se le va a devolver la cantidad prestada. En caso de que nosotros no podamos devolver el dinero, nos tendremos que hacer cargo de la deuda con nuestro aval.

Los principales tipos de aval para préstamos

En primer lugar, el aval personal. Son aquellos en los que contaremos con una persona que responderá ante nuestra deuda en caso de que para nosotros sea imposible devolverla. Es decir, si tras solicitar un préstamo no podemos pagar la deuda, esta recaerá sobre nuestro avalista, que al firmar el contrato se ha comprometido a respaldarnos y a solventar la deuda con su dinero o con sus propios bienes patrimoniales.

Los avales tienen las mismas obligaciones que el titular del préstamo y aceptan las mismas condiciones crediticias. Por lo tanto, en caso de que para él también sea imposible pagar la deuda, puede llegar a ser embargado y figurar en listados de morosidad.

En segundo lugar, la garantía: se diferencian de los préstamos con aval en que no es ni una persona ni una entidad la que garantiza la devolución de la deuda, sino que el prestatario ofrece un objeto o un bien con valor similar o superior al de la deuda. Así, el prestamista se quedará con él en caso de que no podamos devolver el crédito.

En otras palabras, consiste en responder ante la deuda con un bien de nuestra propiedad. Entre los más habituales serían el coche o la vivienda, ya que tienen un valor suficiente como para funcionar como aval. En el caso del préstamo con aval de coche, el vehículo sería la garantía que ofreceríamos al prestamista, y se quedarían con él si no consiguiésemos hacer frente al pago de la deuda. Si hablamos de préstamos con aval de vivienda, nuestra casa sería el bien que se quedaría el prestamista.

Un caso más aislado: el aval bancario

En este caso, es un banco el que se compromete a responder del cumplimiento de nuestra deuda ante un tercero en caso de que nosotros no podamos hacerlo. En el caso de un préstamo, el banco se compromete a devolver la deuda que no hayamos devuelto.

Debido a que ser aval supone un riesgo para el banco, normalmente tendremos que pagar unas comisiones que dependerán del plazo, tipo y riesgo para poder ser avalados por el banco. Además, los bancos solo suelen avalar a sus propios clientes.