La Policía perseguirá como delitos de odio los mensajes contra profesionales que se encuentran expuestos al coronavirus. El anuncio llega a raíz de la proliferación de publicaciones en redes sociales donde personal sanitario o empleados de supermercados comparten las notas que se encuentran en el ascensor o el portal de su casa cuando regresan al terminar la jornada de trabajo. En ellas se les invitan a abandonar el vecindario para no ponerles en peligro.
Esa actitud contrasta con los aplausos que cada día a las 20 horas congregan en balcones y ventanas a cientos de ciudadanos para mostrar su apoyo a quienes siguen trabajando para combatir la pandemia.
Como contrapunto a esta corriente de odio, en las redes se están pudiendo ver mensajes de ánimo y aliento a los vecinos que siguen en primera línea.