www.madridiario.es

Consigue un moreno natural con los mejores aceleradores de bronceado

jueves 20 de junio de 2019, 12:26h
El verano ya está aquí. No nos hemos dado cuenta de lo rápido que han pasado los meses (por qué no decirlo, como cada año) y el buen tiempo nos ha pillado a todas por sorpresa.
Consigue un moreno natural con los mejores aceleradores de bronceado
Ampliar

Puede que no haya nada mejor que sacar los bikinis del armario y prepararnos para las largas horas de sol que tenemos por delante; pero lo que no nos gusta tanto es ese color blanco que adorna nuestra piel durante los primeros días. Por eso, pasarnos por una tienda de cosméticos y comprar un acelerador del bronceado suena bastante bien.


Los potenciadores de bronceado, nuestra salvación veraniega

Como se ha comentado previamente, tener la piel del color blanco más puro no es nuestra situación favorita. Es realmente molesto ver como nuestras amigas se ponen morenas en cuestión de horas y, lo que más rabia da todavía, ni siquiera se queman en el proceso.

Pero esto tiene una solución muy sencilla y, lo mejor de todo, económica. Los tratamientos de rayos uva a menudo escapan a nuestro presupuesto y supone toda una odisea acudir a los centros especializados en este tratamiento. Por lo que mejor dejar de lado esta opción y apostar por los aceleradores del bronceado.

Estas cremas o sprays funcionan como complemento a nuestra producción natural de melanina, acelerando así el proceso de coger color cuando nos exponemos al sol. Una función realmente sana que carece de compuestos químicos que nos dan color de forma automática.

Eso sí, está desaconsejado en aquellas pieles del fototipo 1; es decir, las personas que tienen muy baja tolerancia a los rayos de sol y se queman fácilmente.

Así pues, si lo que buscas es ponerte morena de una forma rápida y natural, estos productos deberían estar siempre en tu armario de baño. Nadie quiere que llegue agosto y estar totalmente fuera de lugar cuando se plante la toalla y la sombrilla en la playa.

Tipos de aceleradores de bronceado

Si hay algo que ha dejado el siglo XXI es que el mercado es lo suficientemente grande como para que un cliente encuentre la opción de compra que más se ajuste a sus gustos y necesidades.

Por esta razón, antes de comprar aceleradores del bronceado es buena idea pararse unos minutos a comparar las diferentes alternativas que existen y los formatos en los que podemos consumir este producto.

Los más vendidos son las cremas y los sprays. Esto no es casualidad, tenemos totalmente incorporado a nuestra forma de actuar que antes de ir a la playa o a la piscina tenemos que llevar nuestros protectores solares. Por lo que solo tendríamos que añadir a nuestro neceser un producto más.

Sin embargo, además de los dos métodos más comunes, podemos contar con unas pastillas que cumplen todas y cada una de las funciones necesarias en estos productos.

Por otro lado, también tenemos que tener en cuenta las variedades según las necesidades de nuestro bronceado en cada fase del verano. Existen lociones para aquellas pieles que están empezando a broncearse, para las que ya se han bronceado un poco y para las que están totalmente morenas, maximizando así al completo las capacidades de nuestro propio cuerpo.

En último lugar, dado que el abanico de posibilidades en la oferta es demasiado amplio, merece la pena comparar los precios. Basarse en las valoraciones de otros usuarios parece una opción bastante buena, ya que no hay trampa que valga. Lo que ha servido para una, servirá para la otra.

¿Sabes usar correctamente el producto?

Una vez has escogido el mejor formato del bronceador, solo queda utilizarlo de la manera correcta. A menudo, producto de la confianza, solemos aplicarnos las lociones de la forma que mejor nos queda, un error al que hay que poner fin por el bien de nuestra propia piel.

Lo primero que hay que saber es que es necesario aplicarlo nada más llegar a la playa o piscina a la que estamos acudiendo. Esto permitirá que se optimicen los tiempos y disfrutemos de las ventajas sin exponernos al sol de una forma perjudicial.

En cuanto a la forma de aplicarlo, tendremos que prestar especial atención a las zonas más grasas de nuestra piel. Una vez lo hemos expandido de una manera uniforme, estas zonas deben de tener un cuidado extra, ya que son de peor absorción y pueden acarrear la aparición de manchas.

Pero si has escogido las pastillas, tendrás que empezar a tomarlas 15 días antes del momento planificado para la exposición al sol. Siendo fundamental seguir con el tratamiento durante todo el tiempo que estés bajo los rayos de sol y hasta 15 días después. Porque sabemos que volver a la oficina después de las vacaciones puede costar, pero no es motivo para dejar de cuidarnos.

Ciertamente no son muchos los factores que hay que tener en cuenta a la hora de ponernos los aceleradores de bronceado, una ventaja más de estos productos; no obstante, son suficientemente importantes como para cumplirlos.

No te olvides del protector solar

Los protectores solares son fundamentales no solo para no quemarnos, sino también para cuidar nuestra salud a largo plazo. Evitar un cáncer de piel es algo muy sencillo y está totalmente en nuestras manos hacerlo.

Por suerte, estos productos son totalmente compatibles con los protectores solares. De hecho, hay incluso veces que pueden venir en un mismo bote. Pero mejor tener dos productos distintos que optimicen sus funciones al máximo exponente.

Dependiendo del acelerador de bronceado, podrás estar entre 10 y 15 minutos bajo los efectos de la protección solar. Pasado ese tiempo es necesario pasar al protector solar, ya que esperar más tiempo es totalmente desaconsejable y podría incluso llegar a ser peligroso.

Este extra de crema o spray no será únicamente bueno para protegerte, sino también presenta otras ventajas como la hidratación o un escudo ante el foto-envejecimiento, evitando así que nuestra piel se arrugue a causa de la exposición solar.

Tal y como se ha expuesto, hay muchas opciones para presumir de un buen bronceado. Pero esto no es excusa, sino un motivo más, para dejar de proteger nuestra piel.