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¿Qué es el RAI?

Por MDO
martes 24 de octubre de 2017, 10:43h

El RAI, de las siglas Registro de Aceptaciones Impagadas, es la mayor fuete de información negativa sobre las sociedades, ya que se trata de un fichero de morosos, sin duda uno de los más importantes a nivel nacional. Cualquier persona jurídica puede entrar en el RAI si tiene un impago igual o superior a 300 euros y existe un documento por escrito en el que el deudor reconoce esa deuda.

¿Qué es el RAI?
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Consultando este listado, se puede conocer el número total de impagados que ha cometido una sociedad, cuánto suma el total de la deuda y cuándo se produjo la última incidencia.

¿Para qué sirve el RAI?

En la época actual, donde se realizan transacciones económicas en las que ni siquiera se conocen las personas que intervienen personalmente, es sumamente útil tener fuentes fidedignas que nos hagan saber si nuestras empresas corren algún tipo de riesgo al cerrar operaciones con otras.

Para ello se sigue recurriendo al método tradicional de pedir referencias, que sin duda alguna nos aporta luz acerca de lo que podemos esperar de nuestros futuros socios, clientes o proveedores, pero sin embargo, en un mundo cada vez más globalizado, esto en ocasiones resulta extremadamente difícil.

Los listados de morosos nos ofrecen la posibilidad de saber si las empresas o entidades con las que vamos a tratar, realizando algún tipo de transacción económica, tienen alguna deuda pendiente. Eso se puede averiguar fácilmente en páginas web para consultar el RAI. Para consultar RAI, lo mejor es echar un vistazo a la web einforma.com y despejar nuestras dudas cuanto antes, de este modo podremos confiar más o menos en la solvencia de la empresa con la que queremos realizar negocios de algún tipo.

Cómo saber si estamos en el RAI

Como cabe suponer, no solo es necesario consultar este listado para saber la fiabilidad de otra empresa, sino que es sumamente importante saber si la nuestra propia ha podido entrar en él por alguna incidencia.

Aunque la Ley Orgánica 5/1992 establece que antes de incluir a una persona en una lista de morosos, esta debe ser avisada con un periodo mínimo de 30 días para que pueda ejercer sus derechos de información, rectificación y cancelación, con demasiada frecuencia esta notificación nunca llega al interesado, extraviándose o enviándose a direcciones antiguas. Por este motivo, muchas personas no saben que están incluidas en el RAI hasta que un banco les deniega un préstamo por pertenecer a esta lista de morosos o una compañía telefónica rechaza su petición de contratar una línea.

A nivel personal pertenecer a una lista de morosos puede traernos grandes dificultades para acceder a cualquier tipo de crédito o poder contratar servicios, pero a nivel empresarial las consecuencias son nefastas, pues perderemos oportunidades de negocio constantemente por ser una empresa poco fiable a ojos de terceros.

Por eso, insistimos durante este artículo en la necesidad de consultar con frecuencia estos listados de morosos, como el RAI, de forma rápida y sencilla en páginas webs como einforma.com, la mejor forma de estar tranquilos en este sentido, de que ninguna posibilidad de negocio se verá truncada porque alguien nos vea aparecer en estas listas negras.

Diferencias y similitudes entre el RAI y el ASNEF

El otro gran fichero de morosos en nuestro país es el ASNEF, cuyas siglas hacen referencia a Asociación Nacional de Entidades de Financiación, y es gestionado por la empresa Equifax S.L., mientras que el RAI es gestionado por las cajas de ahorros y bancos de España.

Para entrar en ambas listas no hace falta ser insolvente o un mal pagador, puedes entrar por el simple hecho de dejar de pagar una factura de teléfono, tal vez con la que no estabas conforme o incluso que hayan querido cobrarte después de darte de baja. Las empresas a menudo utilizan la presión que el poder de estas listas ejerce para que se paguen facturas injustas para salir de ellas lo más rápidamente posible, desestimando cualquier proceso de reclamación, que siempre resulta ser demasiado largo.

Como decimos, muchas empresas deciden pagar antes de continuar en las listas mientras se resuelve su situación pues, aunque hayan entrado en ellas injustamente, el procedimiento para salir de ellas es largo y tedioso y puede generar demasiadas pérdidas a corto y medio plazo, pero no solo económicas, sino también dañando la imagen y la confianza y fiabilidad que esta proyecta. Hay oportunidades de trabajo o colaboración que solo se presentan una vez en la vida, así que asegúrate de que tu empresa no esté en ninguna de ellas para no perder ningún tren que, probablemente, no volverá a pasar.