El trazado ya está definido y serpentea por los puntos más emblemáticos:
Cibeles, Alcalá, Puerta del Sol y Neptuno, con un recorrido de 4,3 kilómetros. La línea de
meta y los boxes (prefabricados, igual que en el Gran Premio de Mónaco) se situarán en la
calle de Alcalá. Todo el desarrollo de la prueba se ha estudiado cuidadosamente para que las molestias a los madrileños sean las mínimas posibles.
Se estima que el impacto económico para la ciudad alcanzará cifras superiores a los 42 millones de euros y, nada más conocerse la noticia, hoteles como el Ritz by Belmond o The Westin Palace ya están recibiendo ofertas millonarias por las habitaciones desde las que será posible asomarse directamente al circuito.
Esta vieja aspiración, en la que están implicados la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, el Real Automóvil Club de España (RACE) y la Real Federación Española de Automovilismo, por fin verá la luz el próximo año, y atraerá a las calles de la capital uno de los mayores espectáculos del mundo, que se ha visto impulsado por la reciente llegada al gran circo del madrileño Carlos Sainz Jr.
Inicialmente estaba previsto que se corriera en zonas próximas al Estadio Santiago Bernabéu, pero finalmente se estima que la imagen de Madrid estará mejor representada por la zona elegida, la más frecuentada por los turistas, si bien será Cristiano Ronaldo quien esperará, agitando la bandera a cuadros junto a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y el presidente regional, Ignacio González, al ganador de la prueba.
Para celebrar tamaño acontecimiento, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, a través del recién estrenado 'clúster' único de Turismo, están preparando un concurso para elegir al
'conductor madrileño ejemplar', que acompañará a las autoridades en esta tarea. Para concursar será necesario conservar los 15 puntos del carné de conducir y no haber sido nunca objeto de una multa por exceso de velocidad en Calle 30, por haber dado positivo en una prueba de alcoholemia o por aparcar mal en el centro de la ciudad.
Al Principado de Mónaco le ha resultado imposible mantener su Gran Premio con los modernos Fórmula 1 compitiendo por las calles del viejo, estrecho y extremadamente peligroso trazado. Curvas como la salida del túnel, el Casino, Mirabeau, Loewe o Sainte Devote se han revelado inviables, por mucho que pesen la tradición y el 'glamour' que acompañaban hasta ahora a esta histórica carrera. A partir de ahora, será Madrid la anfitriona de los invitados de lujo que atrae este premio.
¡Inocente, inocente!