El anillo distribuidor que pasa bajo las Cuatro Torres de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid se abrió al tráfico este miércoles, un mes antes de que se ponga en funcionamiento el primero de los rascacielos. Está previsto que 13.500 vehículos utilicen cada día la infraestructura, que ha costado 160 millones de euros y enlaza la zona con la M-30, la A-1 y el paseo de la Castellana.

El anillo subterráneo tiene 1,1 kilómetros de longitud, con al menos tres carriles por los que se circula en sentido de las agujas del reloj. La instalación enlaza la nueva zona financiera de la capital, en la que también se ubicará el futuro Centro Internacional de Convenciones, con cinco entradas y salidas: Monforte de Lemos, Sinesio Delgado, Pedro Rico, Paseo de la Castellana y Arzobispo Morcillo.

Según el Consistorio, con la puesta en funcionamiento de este distribuidor se completan los túneles de Pío XII y La Paloma, que ya estaban en servicio. Así, queda terminado el eje Este-Oeste, uniendo el Paseo de la Castellana tanto con la M-30 como con las calles de Sinesio Delgado y Monforte de Lemos. Con esta apertura, el túnel de Pío XII se prolonga en sentido norte de 800 a 1.360 metros; mientras que en sentido sur crece de 822 a 1.669 metros.
A la inauguración acudió el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, quien calificó la nueva infraestructura de “inteligente, por su capacidad previsora; integrada, porque absorbe el tráfico en superficie y está dotada de conexiones con otros ejes ; y segura". En su opinión, la zona de las Cuatro Torres "ha elevado el techo de Madrid, pero no sólo en altura, sino también el techo económico, social y de proyección de futuro".

El regidor señaló además que el nuevo túnel se ha puesto en funcionamiento con tres meses de adelanto respecto a lo previsto, adelantándose a la inauguración de la primera de las torres -la de OHL-, que se espera para dentro de un mes. Además, recordó que en el entorno también se ubicará el futuro Centro Internacional de Convenciones, con una edificabilidad de 70.000 metros cuadrados y tres auditorios, uno de ellos con un aforo ampliable hasta 5.000 personas.
Críticas del PSOE
El Partido Socialista considera "contra la Ley" que el Ayuntamiento haya costeado la construcción de esta infraestructura, en la que además denuncia un sobrecoste de 19 millones de euros, alcanzando los 179 millones.El concejal socialista Pablo García-Rojo opina que sufragar este anillo debería corresponder a los promotores y propietarios de los rascacielos -Caja Madrid, Sacyr, Mutua Madrileña y Grupo Villar Mir- y no al municipio, de acuerdo con los artículos 18, 21, 95 y 97 de la Ley del Suelo.

García-Rojo asegura que la financiación municipal de esta obra "va contra la Ley y tiene dos consecuencias inaceptables: el quebranto del erario público" y "ahorrar dinero a los promotores y propietarios de las torres, incrementando sus ya cuantiosas plusvalías". Desde el PSOE se pide al equipo de gobierno "explicaciones inmediatas, que ponga fin a un gasto injustificado y que aplique la Ley del Suelo, de forma que sean los promotores y propietarios de las torres quienes asuman los gastos del anillo distribuidor".