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Bodas, bautizos y comuniones en el palacio del Parque de El Capricho

viernes 10 de enero de 2014, 07:30h
El Ayuntamiento de Madrid busca inversores para convertir el palacete del parque del Capricho en un espacio donde se celebren bodas, bautizos y comuniones.
  • Palacete del Parque de El Capricho

    Palacete del Parque de El Capricho
    Juan Luis Jaén

  • Palacio del parque de El Capricho

    Palacio del parque de El Capricho
    Grupo Municipal Socialista

  • Palacio del Parque de El Capricho

    Palacio del Parque de El Capricho
    Grupo Municipal Socialista

Cuentan las leyendas aristocráticas de Madrid que la duquesa de Osuna, María Josefa Alfonso-Pimentel y Téllez y Girón, atendió a un embajador que vino a su recién estrenado palacio de la Alameda de Osuna de la manera siguiente: como en casa de este señor escaseaba el champán, la duquesa ordenó a sus sirvientes que diesen a abrevar a los sudorosos caballos del visitante cubos de esta bebida burbujeante. Otra historia habla de que en un baile que organizó en el parque que construyó a su capricho, se perdió una moneda. Los visitantes quisieron suspender la velada y encender las luces para buscarla, pero la duquesa iluminó la estancia quemando un fajo de billetes.

El palacio del Parque del Capricho puede recuperar su concepto de lugar de celebración de actos de sociedad si el Ayuntamiento de Madrid, propietario de la finca desde 1974, logra llevar a cabo un proyecto que tiene entre manos. Tal y como comentó a los representantes de la Asociación de Amigos del Capricho, y estos confirmaron a este periódico digital, la concejala presidenta de Barajas, Josefa Aguado, el Consistorio pretende convertir el inmueble en un espacio de hostelería para evitar su ruina.

Y es que, según explicaron a Madridiario fuentes de la Junta de Barajas, la última rehabilitación del palacio se realizó en 2009 con más de tres millones de euros de fondos del Plan E. Sin embargo, la intervención se hizo para conservar el exterior y el interior, vacío, ha continuado deteriorándose, hasta el punto de comprometer, de nuevo, la situación del edificio. Por eso, el Ayuntamiento, ante las carencias presupuestarias para asumir una rehabilitación que costaría alrededor de cuatro millones de euros, en un proyecto coordinado entre las Áreas de Las Artes y Medio Ambiente, y la Junta de Barajas, quiere introducir a la iniciativa privada en el complejo.

El proyecto consistiría en que la adjudicataria rehabilitaría el inmueble, que cuenta con protección patrimonial pero carece de valor arquitectónico, según los técnicos municipales, y a cambio obtendría su gestión por 50 años. Tendría permiso municipal para organizar eventos de hostelería como bodas, bautizos y comuniones en fin de semana y, a cambio, cedería el espacio entre semana para eventos públicos como exposiciones, conferencias u otro tipo de actos. La idea, además, estribaría en no comprometer el difícil equilibrio natural del parque, una de las mayores colecciones de plantas de España, cuyo acceso está muy restringido en horarios y aforo. La opción más sencilla sería, a juicio de las citadas fuentes, que el acceso al palacio se realizase desde la calle de la Rambla, sin permitir el acceso al parque. En este caso, el Ejecutivo municipal debería acometer algún tipo de obra de acondicionamiento de esta vía, ya que carece de aceras. El Consistorio está sondeando el mercado para saber si hay empresas interesadas, mientras conforma el proyecto.

Según la concejala socialista, Ana García D'Atri, "el palacio, rehabilitado con fondos del Plan E, podría haber servido para actividades culturales, talleres de creación en cualquier ámbito, en especial, la música, y abrirse a la cultura".

Viñedo y plató de cine
Almudena Sanz
, vocal de Izquierda Unida en Barajas, que elevó una pregunta al Pleno del distrito en junio de 2013, reivindicó el uso público, cultural y artístico de este espacio, tal y como el propio Partido Popular previo en pasadas legislaturas. Y es que en 1999 Mariano Rajoy, cuando era ministro de Educación y Cultura, y José María Álvarez del Manzano, como alcalde de Madrid, ya pactaron trasladar el Museo Nacional de Reproducciones Artísticas al complejo. Posteriormente, Alberto Ruiz-Gallardón pretendió instalar en el palacio el museo de los jardines históricos municipales.

El palacio del parque del Capricho fue construido en 1798. Solo conservan su aspecto original tres de las fachadas, ya que la que da al parque fue remodelada posteriormente, bajo diseño de Martín López Aguado en época del sucesor de la duquesa, su nieto Pedro Alcántara; y el interior fue reordenado en numerosas ocasiones y finalmente destruido. Entre sus estancias, destacó el gabinete redondo de la duquesa, que estuvo decorado con siete cuadros de Goya. En la Guerra de Independencia, el jardín de la Alameda de Osuna fue confiscada y entregada al general Belliard. Tras el conflicto, regresó a manos de la duquesa, que abrió el casino o salón de baile en el edificio. Tras la muerte de Pedro en 1844, el parque fue cedido a su hermano, que lo descuidó hasta el punto de convertirlo en viñedo y, finalmente, subastarlo en 1882. Fue adquirido por la familia Bauer, que en las décadas posteriores lo fue vendiendo por partes. El parque fue declarado jardín histórico durante la Segunda República y se convirtió en Cuartel General del Ejército del Centro durante la Guerra Civil, al mando del general Miaja. Luego, pasó por manos de varias inmobiliarias, siendo incluso escenario de cine. El Ayuntamiento lo adquirió en 1974 y lo recuperó del abandono en 1999.

Más información

La exedra del Parque del Capricho vuelve a estar completa

Reportaje: Los caprichos de la duquesa

 

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