En el auto, fechado el 15 de julio, la jueza considera que no existen indicios de la comisión de ilícito penal atribuible a ninguna persona, sino que pudo deberse a la actuación negligente de José Manuel Pérez, gerente de Mantenimiento de Ciclo Corto de Metro. En el accidente, en el que un convoy chocó contra un talud en una cochera de Metrosur, fallecieron el propio Pérez y la suiza Jeanne A., de 16 años, 'au pair' de su hijo, que conducía el vehículo. El niño, de 4 años, y la esposa del finado, de 37, resultaron heridos.
El documento relata que el trabajador estaba autorizado para acceder a la vía en pruebas donde ocurrió el siniestro, para usarla y para conducir ese tren, ya que era gerente de Área de Mantenimiento de Trayecto Corto y tenía la formación adecuada. Según el relato de otros empleados, el trabajador solicitó conducir un convoy y los responsables de dar acceso a las cocheras se lo concedieron sin saber que también accederían con él su mujer, el hijo de ambos y la niñera del pequeño.
De hecho, hubo confusión tras el accidente porque los operarios no sabían cuántas personas había en el convoy. Las cámaras de seguridad reflejan que los cuatro entraron y salieron en varias ocasiones de las cabinas delantera y trasera del tren, lo que según la juez "supone una infracción y una actuación negligente por parte del operario de Metro".
La mujer del fallecido declaró que su marido dejó conducir a la niñera, aunque bajo su supervisión, y era la joven la que conducía cuando el tren colisionó. Esta mujer declaró que justo antes del choque "ya estaban frenando el tren" y que "no se alarmaron en ningún momento y su marido no les dio ninguna alerta, no esperándose la colisión final".
La magistrada concluye que no constan "indicios de criminalidad que permitan continuar con la tramitación de esta causa penal" , ni que concurra ninguna actuación imprudente por cualquier otro trabajador de Metro de Madrid.