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Hora de la siesta en una escuela infantil
Hora de la siesta en una escuela infantil

¿Están preparadas las escuelas infantiles ante emergencias?

jueves 26 de septiembre de 2013, 10:59h

Un niño de dos años murió este miécoles tras atragantarse con una pieza de fruta en la escuela infantil Gloria Fuertes de Arganda del Rey. El trágico accidente, por el que se ha encargado a la inspección educativa un informe urgente de los hechos, lleva a preguntarse si los profesionales de estos centros cuentan con disponibilidad para cada niño y con suficiente preparación para atender este tipo de emergencias.

La asfixia por atragantamiento es un accidente que se da de manera ocasional entre los niños de corta edad, que, a veces, se introducen objetos extraños en la boca o no mastican bien al comer. Cuando la obstrucción es completa y se produce un impedimento total al paso de aire, el peligro es inminente y hay que actuar con rapidez. Un informe elaborado por la Consejería de Educación en colaboración con el Defensor del Menor, organismo público regional que fue suprimido en 2012 para ahorrar, señalaba que lo primero que había que hacer era llamar al 112. Recomendaba que para expulsar lo que provoca la asfixia hay que poner al niño sobre el antebrazo, con la cabeza inclinada hacia abajo y darle cinco golpes con el talón de la mano en el centro de la espalda y otros cinco en el centro del esternón. En ningún caso deben darse otro tipo de golpes ni intentar sacar el objeto, porque corre el riesgo de introducirse más. De momento, y hasta que termine la investigación en marcha, se desconoce si este tipo de protocolo fue seguido de alguna forma por el personal a cargo del cuidado del menor.

Tras el fallecimiento del niño este miércoles, el Instituto de la Familia y el Menor de la Comunidad de Madrid ha solicitado su personación en las diligencias abiertas por un juzgado de Arganda. El consejero de Presidencia y Justicia, Salvador Victoria, ha lamentado este "triste y trágico" suceso y ha asegurado que el consejero de Familia y Asuntos Sociales, Jesús Fermosel, está "en contacto permanente" con la familia. Además, Victoria ha declarado que la Consejería de Educación "abrió directamente un expediente" y un inspector ya está recabando información para conocer "de qué modo" se pudo producir la muerte.

Este tipo de situaciones provocan la angustia de los cuidadores. Cuando, como es el caso, se dan en una escuela infantil, puede generar inseguridad y nerviosismo entre los padres. Susana P., que tiene un bebé de cinco meses y lo llevará por primera vez a la escuela en unos días, confiesa que noticias como ésta le hacen "estar más intranquila". "Voy a estar dándole vueltas", reconoce. Ramón V. es padre de una niña a punto de cumplir un año y dice que aunque "da un poco de miedo, son accidentes que le pueden pasar a cualquiera". "Cuando voy a recoger a mi hija está jugando y se quiere quedar más; sé que está perfectamente atendida", agrega.

Pero ¿están los profesionales de las escuelas infantiles de Madrid suficientemente preparados para situaciones de emergencia? La portavoz de la Junta de Portavoces de Escuelas Infantiles, Carmen Ferrero, cree que "en principio, sí". De hecho, este el primer suceso de este tipo que tiene lugar este año en la región y de todos los accidentes infantiles que se producen, solo el 15 por ciento tienen lugar en la escuela (porcentaje extraído del citado informe del Defensor del Menor). "Los trabajadores no son, ni tienen por qué serlo, profesionales sanitarios, pero tienen formación básica en primeros auxilios", explica. Asegura que conoce la escuela de Arganda donde ocurrió el suceso y "siempre ha funcionado muy bien y tiene muy buenos profesionales". Desde Educación se informa que "la formación en prevención de riesgos laborales, que se que se realiza periódicamente en todos los centros de trabajo, incluye la formación en primeros auxilios" y que los profesionales de la escuela Gloria Fuertes finalizaron el pasado enero uno de estos cursos.

Ferrero cree que para mejorar la seguridad de los centros es fundamental bajar la "excesiva" ratio de alumnos. En 2008 un decreto aprobado por el Gobierno de la Comunidad aumentó el número de niños por aula y ello hizo que se pasara de un máximo de 16 niños de 2 a 3 años por aula a 20; de 12 de 1 a 2 años se pasó a 14, y se mantuvo la ratio para los menores de 0 a 1 año, establecido en un máximo de 8 por clase. Esta misma opinión la comparte Eduardo Sabina, responsable de Educación de UGT Madrid, que también considera que los recortes, que han provocado que haya menos plantilla y más niños, "las escuelas infantiles están menos preparadas para situaciones de emergencia que en 2007". La normativa es la misma para escuelas públicas y privadas.

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