www.madridiario.es
Calatrava te la clava

Calatrava te la clava

Por Jorge García Castaño
martes 18 de junio de 2013, 18:26h

Hace ya unos meses Esquerra Unida del País Valencià lanzó una estupenda página web (calatravatelaclava.com) en la que se pueden consultar muchas de las pifias del arquitecto suizo: desde facturas sin IVA, a sistemáticos sobrecostes o espectaculares honorarios por estupendas maquetas de torres que nunca se llegarían a construir. Este es un buen instrumento para conocer al que, durante buena parte de los años del saqueo, ha sido el arquitecto  de referencia de las élites del pelotazo, perpetrando distintas obras por buena parte de la geografía española y extranjera.

Curiosamente, Calatrava no había construido nada en Madrid hasta 2007. Ese año, Alberto Ruíz Gallardón, Miguel Blesa y el arquitecto decidieron poner remedio a esa situación, "cerrar la herida histórica de no tener una obra suya", en palabras del alcalde. La idea consistió en que Caja Madrid "regalaría" a la ciudad una obra del suizo para celebrar su 300 cumpleaños. La obra consistiría un obelisco inspirado en la Columna de Brancusi de la ciudad de Targu Jiu (Rumanía), de 93 metros de altura y 230 toneladas, que haría girar las placas de bronce que lo cubren. Según decía el suizo al hacer público el acuerdo: "el obelisco es móvil y participa de la masculinidad de la vertical y la delicadeza del movimiento de las plantas, de la femineidad", "es una columna para sustentar el cielo de Madrid", una pieza única en la historia de la arquitectura, "dicho con modestia".

Desde el principio, pese a que Blesa declaró que "de los regalos no se dice lo que cuestan", hubo polémica por el sobrecoste del proyecto, que en principió se presupuestó en 6 millones de euros para acabar costando seguramente el doble. También hubo controversia en torno a quién debería pagar el "regalo", pues Caja Madrid no quiso asumir el sobrecoste y acabó descontándolo de las aportaciones que su fundación hacía al Ayuntamiento.

Finalmente Gallardón, Blesa y Calatrava inauguraron la obra en 2009, en Plaza de Castilla, a pocos metros de lo que en ese momento era la sede de Caja Madrid y ahora lo es de Bankia (y antes de Kuwait Investments Office). El aparato estuvo dando vueltas un par de años hasta que el Ayuntamiento tuvo que pararlo debido a su alto coste, en torno a 150.000 euros al año y desde luego no parece haberse convertido en una referencia arquitectónica para la ciudad.

Eso sí, la operación ha servido para poner en valor la intuición de Álex de la Iglesia, que ya en 1995 situó la llegada del anticristo en esa plaza en "El día de la Bestia". Y lo hizo en tiempos en los que solo habían pasado por allí Javier de la Rosa (caso KIO) y los Albertos (caso Urbanor). Todavía no habían llegado por allí Blesa y Rato ni mucho menos Calatrava, que con su obra pone el broche de oro arquitectónico a un lugar que ha visto de cerca a algunos de los más destacados representantes de las élites depredadoras que han dominado el país durante los últimos treinta años. Si la Bestia se presenta en Madrid es muy posible que lo haga en Plaza de Castilla.  

Como saben, los protagonistas de la historia han corrido distinta suerte. Blesa está en Soto del Real imputado por varios delitos relacionados con su gestión al frente de la Caja. Gallardón dejó la ciudad en quiebra y ahora es aspirante a delfín y Ministro de Justicia, puesto desde el que siempre se puede ayudar a otros amiguetes de la pandilla, a través de la Fiscalía, si pasan por dificultades. Calatrava se llevó su fortuna a Suiza y es Embajador de la Marca España (no es broma).

Como ciudadanos cabría preguntar cuánto costó finalmente el obelisco y quién lo pagó. Sin  embargo, tras la quiebra de Bankia, no puede quedar ninguna duda de que la fiesta y el "regalo" los pagamos nosotros.

Jorge García Castaño

Delegado del Área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid y concejal-presidente de Centro

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios