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Una explosión descubrió el laboratorio de estupefacientes

Desarticulada una red colombiana dedicada al tráfico de cocaína

Desarticulada una red colombiana dedicada al tráfico de cocaína

miércoles 20 de junio de 2007, 00:00h
Una misma investigación llevada a cabo por agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Sevilla y Guardia Civil de Madrid ha dado como resultado la desarticulación y detención de los integrantes de un grupo organizado de origen colombiano dedicado al tráfico de Cocaína y al blanqueo de capitales establecido en Sevilla, dentro de la operación denominada 'Tauro'.

Según informa el Ministerio del Interior en un comunicado, el cabecilla de la organización, Rafael R.P. -colombiano de 44 años-, estaba afincado en Sevilla y era el encargado de controlar la fabricación de la cocaína, trasladarla a la capital hispalense desde Madrid y efectuar su distribución, así como de la recaudación de los ingresos obtenidos y su posterior inversión.

Los otros integrantes del grupo son José Luis V.R, 63 años de edad y con numerosos antecedentes por estafa y apropiación indebida, así como por tráfico de drogas, cuyo papel era dar cobertura legal a las importaciones realizadas desde Colombia y Venezuela; y Blanca C.G., colombiana de 43 años de edad y esposa del cabecilla, quien junto con su hija Diana Carolina, crearon multitud de empresas cuya función era el blanqueo del dinero obtenido con la venta de la cocaína.

Además, también se ha detenido a Hugo P.G., colombiano de 29 años de edad, que está cumpliendo condena en Sevilla por tráfico de drogas, al haber sido detenido por la Policía Nacional de Sevilla hace varios años; Raúl Danilo C.C., de 51 años de edad; e Isabel P.S. de 44 años. Todos ellos son los llamados 'cocineros' cuya función era la transformación de la pasta de coca en cocaína, lo que se realizaba en una vivienda unifamiliar de Madrid donde habían construido un laboratorio clandestino.

La Policía Nacional también ha detenido en esta operación a la hija del matrimonio cabecilla, Diana Carolina R.G., de 21 años de edad, hija del cabecilla; y a Carlos Andrés R.G., colombiano de 29 años.

El 'modus operandi' de esta organización se basaba en crear empresas fantasmas con la finalidad de blanquear dinero, consiguiendo por medios ilícitos licencias de exportación para introducir en España melaza y marisco procedente de Colombia y Venezuela.

Esta melaza llegaba vía terrestre, junto con pasta de coca camuflada, a un laboratorio que tenían en la localidad madrileña de Cadalso de los Vidrios dentro de una vivienda unifamiliar y donde realizaban la transformación en cocaína que posteriormente distribuían y vendían en Sevilla capital y provincial, principalmente en la zona de El Aljarafe. Los ingresos obtenidos con la venta de la cocaína eran blanqueados a través de inversiones inmobiliarias y empresas ficticias a nombre de la esposa del cabecilla.

La investigación
El pasado 11 de marzo, en un control rutinario de carretera, los efectivos que han intervenido en la operación identificaron al cabecilla de la organización, Rafael R.P., cuando circulaba en su vehículo en dirección a Madrid, encontrándole oculto en el hueco de la rueda del vehículo 289.000 euros en efectivo, procedente de la venta de droga en Sevilla capital y provincia, principalmente la zona de El Aljarafe, según se ha podido saber gracias a las investigaciones posteriores.

Tal cantidad le había sido entregada en la estación del AVE de Santa Justa y estaba destinada para el pago de importaciones de fruta y marisco procedente de Colombia, según sus propias manifestaciones. A raíz de esta detención, agentes de la Policía Nacional de la Jefatura de Sevilla, llegando a la conclusión de que podría ser el cabecilla de una importante organización de tráfico de cocaína cuya red de distribución está localizada en Sevilla y con una posible dependencia en Madrid.

Asimismo, los agentes comprobaron que el detenido usa diferentes identidades y siempre extrema las medidas de seguridad durante los encuentros que realizaba con los otros miembros del grupo y empleaba varios vehículos a nombre de terceras personas en sus desplazamientos.

La primera conclusión de las investigaciones fue la confirmación de que en estos hechos delictivos también participa y colabora la esposa del cabecilla, quienes comparten domicilio en la localidad sevillana de Tomares y que en estos momentos es la única integrante de la banda que queda por detener al encontrarse en paradero desconocido.

El 16 de marzo la vivienda que ambos tenían en Madrid sufrió una explosión y tras realizar una inspección ocular por parte de la Guardia Civil, fue cuando se descubrió el laboratorio de cocaína en el interior de la misma y 20 kilogramos de pasta de coca en la depuradora de la piscina. La causa del incendio fue la acumulación de gases derivada de la manipulación de precursores químicos utilizados por el corte de la sustancia estupefaciente.

Gracias a esta explosión, se consiguió la detención de dos de los integrantes de la banda. La operación culminó el 12 de junio donde, de forma conjunta, se procede a la detención tanto en Madrid por parte de la Guardia Civil, como en Sevilla por la Policía Nacional a la detención del resto del grupo. Entre los efectos intervenido se encuentran 35.380 euros y 10.862 dólares, varios vehículos y documentación contable.

La Policía está investigando un total de seis sociedades pertenecientes a los implicados, 23 bienes inmuebles descubiertos y se ha solicitado de la autoridad judicial la anotación de embargos cautelares de inmuebles, intervenciones e inmovilizaciones de vehículos y bloqueos bancarios. La investigación sigue abierta pendiente de la detención de la última implicada Blanca Cecilia G. De momento todos los detenidos han ingresado en prisión, salvo Diana R.G. y Carlos Andrés R.G., que han quedado en libertad con cargos.

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