Los 38 restauradores madrileños que participaron en este evento ofrecieron alrededor de 250.000 consumiciones, un 25 por ciento más que en 2006, al precio de un euro la tapa y un euro la caña de cerveza. Las opciones gastronómicas ofrecidas en la Feria de la Tapa abarcaron desde los callos a la madrileña o el salmorejo hasta el hojaldre de endivia caramelizada y crema de queso o la rebanada de cabrales con gelatina de sidra.
De las 152 tapas presentadas en el certamen, un jurado formado por profesionales del sector hostelero eligió la mejor tapa valorando criterios como la creatividad, la presentación y el sabor de los platos.
Finalmente, las consumiciones galardonadas fueron la tosta de matachana con manzana caramelizada, elaborada por la Sidrería El Yagar, que ganó el primer premio; la croqueta de rissotto realizada por La cavatina que quedó en segunda posición; y la rosca de jamón ibérico con salmorejo de la taberna La Marcela que se alzó con la tercera posición.