Los candidatos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid ya han ejercido su derecho al voto. El más madrugador fue el aspirante socialista, Rafael Simancas, que acudió a las 10.45 a su colegio electoral en Arromolinos. Minutos más tarde lo hizo la candidata popular, Esperanza Aguirre, que animó a los madrileños a votar por la mañana ante el riesgo de tormenta por la tarde. La última en dar su voto fue la aspirante por IU, Inés Sabanés, que votó en Vallecas a las 11.25.
El candidato socialista a la presidencia regional, Rafael Simancas, se mostró "absolutamente optimista" y "convencido" de que "en un día primaveral como el de hoy vamos a tener una gran participación electoral que abrirá las puertas al cambio" político en la Comunidad de Madrid. Simancas depositó su voto a las 10.45 horas en el Colegio público Las Castañeras, de Arroyomolinos, adonde acudió acompañado de su hijo, Daniel, y de su esposa, María José, que se encuentra en avanzado estado de gestación.
Tras saludar a todos los miembros de las distintas mesas electorales, el candidato socialista animó a los madrileños a que vayan a votar "en este día precioso de primavera" porque, dijo, "es un derecho que hay que ejercer, una responsabilidad y un deber con el que tenemos que cumplir para apelar por el mejor bienestar para nosotros y nuestras familias".
El candidato socialista, que seguirá el escrutinio electoral en el Círculo de Bellas Artes de Madrid a partir de las ocho de la tarde, comentó que había visto "muy buen ambiente" en las mesas del colegio donde votó y que en la suya, concretamente, ya habían ejercido su derecho 40 personas, a menos de tres horas de la apertura de las urnas. Simancas, que ha perdido siete kilos en esta campaña electoral y se propone recuperarlos "a partir del lunes", bromeó ante los medios a la hora de escoger las papeletas, lo que hizo con cuidado porque, dijo, "¡a ver si ahora nos vamos a equivocar!".
Por su parte, la candidata del PP a la reelección, Esperanza Aguirre, ejerció su derecho al voto en el colegio público Pi i Margall, en el distrito Centro, donde advirtió a los madrileños de que "más vale que voten por la mañana, porque se anuncian tormentas por la tarde". Aguirre llegó pasadas las 11.00 a la plaza del 2 de mayo, donde está situado su colegio electoral, acompañada de su marido, Fernando Martínez de Haro, y de sus dos hijos, Álvaro y Fernando.
La aspirante coincidió en el colegio con el escritor y periodista Fernando Sánchez Dragó, con quien intercambió piropos y cumplidos y a su salida fue increpada por un grupo de personas que le gritaron "¡fuera!, ¡fuera!", al tiempo que otros ciudadanos le dedicaban muestras de apoyo y cariño. "Hoy es un día para decidir si queremos que el gobierno que me he honrado en presidir continúe o si los madrileños quieren cambiar", afirmó. Aguirre añadió que la celebración de elecciones para que los madrileños decidan "qué quieren que se haga con su Comunidad Autónoma y con sus ayuntamientos" es una "muestra de madurez de democracia y una muy buena noticia para todos".
La última en votar fue la candidata de IU, Inés Sabanés, que acudió al colegio público Madrid Sur, en el distrito de Vallecas, a las 11.25 horas adonde acudió acompañada por dos de sus hijos, Natalia y Javier, que por primera vez ejercían su derecho al voto y que depositaron sus votos después de que lo hiciera su madre. La aspirante se mostró convencida de que los ciudadanos madrileños "votarán mucho y con libertad". Tras depositar su voto y a preguntas de los periodistas, Sabanés destacó el buen tiempo y el sol con que amanecía la capital como una buena señal después de tantos días "grises", tras lo cual apeló a la participación.
La candidata de IU confesó que, a pesar de ser su cuarta campaña electoral, "los nervios se mantienen", especialmente el día de la votación, una jornada "asociada a muchas esperanzas pero también a los nervios y la tensión", añadió. En este sentido, explicó que dedicará la mañana a saludar a algunos de los interventores de IU de los centros educativos de la zona y, ya por la tarde, se reunirá en el hotel Rafael Atocha con sus compañeros.