Cerca de 1.400 agentes antidisturbios protegerán el jueves el edificio del Congreso de los Diputados con motivo de la concentración convocada para ese día por la plataforma ¡En Pie! para el próximo 25 de abril, que llama a asediar de forma indefinida el edificio hasta que dimita el Gobierno.
Fuentes policiales han precisado que el despliegue policial para ese día lo formarán hasta
28 grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional. Cada Grupo está compuesto por cincuenta agentes antidisturbios. El dispositivo, como en ocasiones anteriores, precisará el desplazamiento a Madrid de Grupos de la UIP con sede en otras ciudades.
Las dietas para cada uno de los agentes que vienen de fuera de Madrid oscilarán
entre los 80 y los 120 euros diarios, dependiendo de las escalas policiales. A estos gastos habría que sumar el desplazamiento de las unidades o el helicóptero policial.
Las fuentes consultadas esperan un
nivel de asistencia inferior al de otras convocatorias en torno al Congreso de los Diputados, pero no obvian que en este caso los asistentes podrían responder a
perfiles más radicalizados.
El plan de seguridad previsto es ligeramente inferior al desplegado en la última concentración que tuvo lugar el pasado 23 de febrero para protestar contra los recortes. En esa ocasión se dispusieron en Madrid una treintena de grupos de la UIP.
Estrategia del 25A
La Plataforma ¡En Pie! anima a los manifestantes a "dar un paso más" y
"transgredir el cordón policial" para acercarse "hasta las puertas" de la Cámara Baja. En un documento publicado en su página web en el que actualizan la "estrategia" a desarrollar durante la concentración, la Plataforma explica que "en el caso de que el Congreso se vaciara", los manifestantes podrían interpretar "que el castillo ha sido abandonado" y pasar a la "fase de acercamiento".
Gran parte de los colectivos y movimientos ligados al
15M han decidido desmarcarse de la protesta convocada el 25A.. Fuentes de la vertiente madrileña del 15M explicaron que no van a apoyar la acción porque no comparten ni la metodología que han empleado para organizar la protesta ni "las formas" con las que pretenden llevar a cabo la acción.