Reig Plà carga otra vez contra el aborto y los gays
miércoles 10 de abril de 2013, 00:00h
Actualizado: 11/04/2013 13:50h
El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plà, ha asegurado que el día en que se deroguen las leyes que permiten el aborto en España será un día de "grito por la libertad" como cuando se abolió la esclavitud.
Reig Plà, obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, ha afirmado que la batalla contra el aborto y contra todas las leyes que permiten la muerte del no nacido puede ser tan larga como la de la abolición de la esclavitud, pero confía en que al final vencerá la "cultura por la vida".
Durante la presentación del Encuentro Internacional por la Vida que se celebrará este fin de semana en la Universidad CEU San Pablo, el obispo ha mostrado su disconformidad con todas las leyes españolas que permiten la muerte de seres inocentes en el seno de sus madres, o todas aquellas que puedan por acción u omisión promover la muerte de ancianos o enfermos.
En este sentido, ha detallado que el paradigma cultural actual "no favorece precisamente el respeto a la dignidad de la vida humana desde el momento de la fecundación hasta la muerte natural" y ha citado tres leyes que "amenazan la vida humana en España" como son: la Ley de Reproducción Asistida y de Investigación con Embriones; la Ley de Investigación Biomédica; y la Ley orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo que a su juicio, eliminan el Estado de Derecho.
Concretamente, de esta última ley, ha denunciado que habla de "derecho" al aborto pero se utiliza un "lenguaje trampa", pues "habla de la interrupción del embarazo cuando en realidad no se interrumpe nada, sino que se da derecho a decidir sobre la muerte de un inocente".
Además, en relación con las polémicas declaraciones sobre la homosexualidad que el obispo pronunció hace un año, ha explicado que él habló únicamente de los niños y de lo que ocurre en los colegios.
Según Reig Plà, en las escuelas los alumnos se plantean su condición sexual por ciertas ideologías que se han introducido en el ámbito de la enseñanza, y "en ningún momento hablé yo de homosexuales". "Sí hablé de niños, de empresarios, de personas que para ganar estado en su empleo también entran en relaciones sexuales con sus jefes", subrayó.
Después de un año "querer empecinarse en que yo dije lo que no dije y negar la realidad de los hechos conocidos personalmente entiendo que es un empecinamiento o es una batalla política para desautorizar la voz de un obispo", ha añadido.