www.madridiario.es

De nuevo en la carrera

martes 08 de enero de 2013, 00:00h
Actualizado: 23/01/2013 19:29h
No es cabezonada, como algunos piensan y critican. Tampoco es un proyecto de Ruiz-Gallardón. Ni de Botella. Ni antes lo fue de Álvarez del Manzano. Es un proyecto de Madrid, de los madrileños. A mí sí me gustaría que mi ciudad fuera olímpica. No entiendo porqué hasta ahora no se le ha concedido este honor, y este privilegio. Unos Juegos Olímpicos son un enorme escaparate para enseñar la ciudad al mundo. Son seguidos por cientos de millones de personas en todos los continentes. Está comprobado que tienen un reflejo inmediato en el turismo que llega a esa ciudad, y a su país, una vez que se celebran. Y los retornos económicos, si se hace bien, también están asegurados (aunque, hay que reconocerlo, algunas organizadoras han “palmadol” bastantes millones).

Nos quedan ocho meses a tope: empieza la auténtica carrera olímpica por conseguir convencer a los poco más de cien privilegiados que son miembros del Comité Olímpico Internacional para que voten a nuestra candidatura, y no a la de Tokio o a la de Estambul. Las tres son grandes candidatas, las tres lo harían bien, sin ninguna duda. Pero a nosotros nos vendría como anillo al dedo. Primero, por el impulso económico que supondría para una economía que no está precisamente en su mejor momento. Segundo, porque sería también un espaldarazo a la moral ciudadana, que tampoco está especialmente boyante en los últimos tiempos. Y tercero, porque atraería a nuestro país inversiones extranjeras: como ya se sabe, todo el mundo se apunta al caballo ganador.

Barcelona se transformó tras los Juegos del 92. Madrid también se vería catapultada tras un evento de esta magnitud. Y por muchas razones, esta parece ser nuestra oportunidad: la ley no escrita del COI sobre rotación de continentes entre Juegos dice que ahora  “toca” Europa; en medio de una crisis brutal, la candidatura madrileña es de las que está más avanzada –la inversión a realizar apenas es un 10 por ciento del gasto total que ha tenido que hacer Londres 2012-. Y Tokio, poderosísima rival en lo económico y en lo  técnico, tiene demasiado cerca los Juegos de Invierno de 2018, en Pyeongchang
 (Corea del Sur). Estambul, que también es una candidata dura de roer por muchas circunstancias, apuesta también para 2020 por la Eurocopa de Fútbol, y aunque la idea está aún en el aire, por la propuesta del presidente de la UEFA, Michel Platini, de celebrarla simultáneamente en varias ciudades de Europa, la iniciativa turca puede haber perjudicado sus perspectivas olímpicas. Así que es posible que esta vez, sin cabezonada pero también sin corazonada, Madrid termine siendo la elegida para albergar los Juegos de Verano de 2020. La carrera ha empezado, y esta vez es un sprint.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios