Antes de la gran 'marea blanca' que en noviembre y diciembre inundó Madrid contra la privatización sanitaria, en junio el sindicato de médicos AMYTS convocó tres días de huelgas parciales por la pérdida de salario (hasta del 25 por ciento) de los facultativos.
2012 no ha sido un buen año para los médicos madrileños. Dijeron sentirse profundamente vapuleados con las medidas 'anticrisis' (
bajada de sueldos a los funcionarios), llevadas a cabo por el Gobierno regional. Y es que en total, desde 2008, han perdido más de un 25 por ciento de salario. Por ello, y convocados por la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), sindicato mayoritario con 3.200 facultativos afiliados, realizaron huelgas parciales los días
26, 27 y 28 de junio. Para los facultativos, las bajada suponía una "humillación sin precedentes".

De esta manera,
pararon tres horas diarias (de 8.00 a 11.00 horas en el turno de mañana y de 15.00 a 18.00 horas en el de tarde, lo que en total supuso la pérdida de retribución de una sola jornada laboral) que concluían con diez minutos de concentración ante la puerta de los centros sanitarios donde los propios facultativos explicaban a los pacientes los motivos del paro.
Entre estas explicaciones destacaba, con mucho, la bajada de sueldos. La bajada anunciada por la expresidenta
Esperanza Aguirre, que disminuyó un 3,3 por ciento el sueldo de los funcionarios y un 10 por ciento el de los interinos, era, a su juicio, la gota que colmaba el vaso. Según los cálculos de Amyts, un facultativo especialista de área (médico de hospital) que realiza cuatro guardias al mes pasaba a ganar 59.800 euros anuales, cuando en 2008 superaba los 64.200 euros. Asimismo, un médico de familia pasó en cuatro años de recibir 45.000 a 42.000 euros anuales.

Lo cierto es que la huelga, a la que estaban llamados
20.000 médicos,
apenas afectó a los servicios, aunque, como es habitual en estos casos, Comunidad y sindicatos dieron cifras muy dispares sobre su seguimiento. Para la Consejería de Sanidad hicieron huelga en torno al 12 por ciento de médicos convocados, mientras que AMYTS elevó la cifra hasta el 68 por ciento. Los paros se desarrollaron sin incidentes destacables y con el cumplimiento de los servicios mínimos pactados.