La prueba está en el jardín vertical con forma de árbol que realizaron el pasado fin de semana los artistas Ines Hurtado y Luca Sabattini con la ayuda del público de Reciclamadrid. Los materiales principales empleados fueron 3.000 corchos, que se reutilizaron para conformar una sorprendente obra de arte participativa.
"El arte ayuda a la concienciación medioambiental porque es algo cercano. Nos llama. Muchas veces vemos las noticias pero no prestamos mucha atención, sin embargo, nos ponemos delante de una obra de arte y empezamos a reflexionar", asegura la directora de este salón de reciclaje de arte y sostenibilidad, Susana Aparicio.
"Nuestro objetivo principal es educar y concienciar directamente al consumidor final", recalca y añade que "en la industria y en las empresas se están haciendo muchas cosas, pero el consumidor final, aunque va reciclando, no sabe como contribuyen sus actos al medioambiente. Por eso, este salón intenta estar muy cercano a la gente a través del arte, el diseño, la artesanía... y así, a través de elementos que todos entendemos, ayuda a comprender".
La XII Semana de la Ciencia de Madrid, en la que se encuadra Reciclamadrid, gira en torno al tema 'Conocer y comprender el mundo', "un lema con el que entramos de lleno", comenta su directora, quien lo justifica porque "la pretensión de Reciclamadrid es acercar y comprender el mundo y explicar cómo mejorarlo y frenar esta escalada de destrucción".
Otra de las asombrosas actividades artísticas que cumplen estas premisas fue la realización en directo de una 'Super Woman Shiva Viajera', una performance de Karol Bergeret que llevó a cabo a partir de pequeños objetos reutilizados y fotografías del público. Esta obra-acción rinde homenaje a las amas de casa, a las mujeres trabajadoras, a las madres... y este fin de semana permanecerá expuesta en el Cosmo Caixa de Alcobendas.
Para Susana Aparicio, la reutilización y el reciclaje de materiales siempre han estado presentes en el arte. "El artista siempre ha recurrido a lo que ha tenido a mano. Lo que nosotros pretendemos es hacer reflexionar también al artista, qué reflexione en los materiales que utiliza, si podría utilizar otros que no contaminen. En definitiva, que el artista entre en la cadena de responsabilidad y sostenibilidad", relata.
Un fin de semana repleto de actividades
"Los madrileños están cada vez más concienciados con el desarrollo sostenible", asegura la directora del salón. Esta visión tan optimista la basa en la experiencia de Reciclamadrid, que cumple ya cuatro ediciones. "El primer año fue una gran sorpresa, tuvimos 50.000 visitantes en menos de una semana, algo increíble y que quiere decir que el mensaje llega", dice echando la mirada atrás con nostalgia. Esta edición, de la que aún queda un fin de semana nutrido de talleres y actividades, ha recibido alrededor de 8.000 visitas y ha contado con 1.800 participantes.
En la jornada inaugural de cada edición, tras la celebración de diversos debates o ponencias en los que participan artistas y expertos en sostenibilidad y otras materias medioambientales, se acuerda el eslogan de la siguiente edición de Reciclamadrid. En 2011, "el mensaje que se extrajo estaba claro: 'Caminando hacia una justicia medioambiental", comenta Susana Aparicio, quien adelanta que para 2013, el eslogan que se acordó el pasado miércoles fue 'El arte derriba barreras', una evidente declaración de intenciones: el arte como un arma de concienciación.