"Nunca más ni cederemos, ni alquilaremos, ni consentiremos un evento como el del miércoles", ha señalado Botella, quien ha indicado que, mientras ella sea alcaldesa las instalaciones municipales
"nunca más" serán alquiladas para este fin "porque la
vida humana es lo más importante", ha dicho en rueda de prensa convocada de forma urgente en el Ayuntamiento.

Para Botella, el "
riesgo es demasiado grande" cuando se "juntan" en "un sitio cerrado
demasiado alcohol" y calor, entre otras cosas, y ha asegurado que su interés es el de estar al servicio de los madrileños, de las personas que visitan la ciudad y de todos los españoles. "Voy a hacer lo que esté en mi mano para que
no vuelva a suceder", ha apostillado.
Asimismo, Botella ha recordado que el Ayuntamiento
se personará en la causa judicial contra los organizadores del evento, la empresa Diviertt S.L., si finalmente se demuestra que se incumplió la normativa en cuanto a aforo y que se cometieron irregularidades.
"Hoy es un
día de luto para Madrid y para toda España. Estamos
conmocionados por lo que ha acurrido", ha subrayado la regidora. "Hemos actuado conforme a la legislación vigente y nuestras convicciones", ha sentenciado la alcaldesa.
Junto a Botella han comparecido ante los medios de comunicación el vicealcalde de Madrid,
Miguel Ángel Villanueva; el concejal de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad,
Antonio de Guindos; el delegado de Economía del Ayuntamiento,
Pedro Calvo; y el jefe de la Policía Municipal de Madrid,
Emilio Monteagudo.

Este último ha detallado que el
dispositivo policial, cuya actuación quedaba restringida al exterior, estuvo compuesto por
16 agentes policiales, presentes dos horas antes del evento, y otros 24 en un perímetro de 50 metros, a los que habría que sumar la coordinación con Policía Nacional.
El dispositivo de seguridad de la empresa organizada estaba formado por
35 vigilantes de seguridad de la empresa Seguriber, que controlaban el acceso al recinto, y otras
75 personas, dentro del Madrid Arena. Estos últimos, de la empresa Control 34, no eran vigilantes de seguridad sino que fueron contratados para hacer comprobaciones, como por ejemplo, que no hubiera menores de edad en la sala.
Durante su intervención, el concejal de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad,
Antonio de Guindos, ha defendido que no hubo avisos de que hubiera problema alguno hasta pasadas las 4.00 horas. "No hubo avisos (hasta entonces) de la responsabilidad privada del evento ni de Madrid Espacios y Congresos. Tampoco nos consta comunicación alguna a Policía Nacional y Samur hasta las 4.12 horas, que es cuando se produce la primera comunicación" con los servicios de emergencias, ha concretado.
De Guindos ha asegurado que desde esa primera llamada pasaron
"seis minutos" hasta que una unidad del Samur empezó a atender a una de las víctimas y que a las 4.27 minutos todas las afectadas por la avalancha estaban siendo
tratadas.
Polémico aforo
El delegado de Economía, Empleo y Participación Ciudadana,
Pedro Calvo, ha destacado igualmente que en este evento, como en cualquiera cuya previsión de afluencia supere las 5.000 personas, se aplica el plan de control máximo por parte de Madrid Espacios y Congresos.

De este modo, el edil y presidente de la sociedad ha considerado
"irrelevante" que la organizadora
trasladara una previsión inicial de 7.000 personas ya que la planificación municipal se diseñó para el máximo que permite la instalación, 12.000 personas.
"No hay evidencia de que se sobrepasara el
aforo", ha subrayado por su parte Pedro Calvo en referencia a las presuntas irregularidades que se están investigando. "Ni la
Policía municipal ni el Samur tenían la sensación de que se estuviera sobrepasando el aforo", ha añadido el delegado de Economía.
Asimismo, Calvo ha aclarado que, aunque todas las fiestas previstas en instalaciones municipales han quedado
suspendidas, sí podrán celebrarse conciertos se celebren con butacas, sillas o gente sentada. "No tienen la misma consideración y, por lo tanto, las mismas consecuencias", ha indicado el delegado madrileño.