La subida de las tasas universitarias que se ha aplicado este año no va a servir para recaudar lo previsto por la Comunidad de Madrid, ya que el incremento ha provocado que los alumnos cojan menos créditos y disminuyan los estudiantes de posgrado. En la Autónoma las matrículas se han reducido un 10 por ciento.
Finalmente, se han cumplido los temores de los rectores. El número de alumnos de grado en las universidades madrileñas es similar al de años anteriores, pero la cantidad de créditos del que se matriculan es inferior,
debido a la importante subida de tasas aprobada por la Comunidad. De esta manera, aunque han aumentado los ingresos de las universidades madrileñas, no han llegado a lo previsto por el Gobierno regional, lo que hace aún más difícil su situación económica, que acumula varios recortes presupuestarios.
La
Universidad Autónoma, por ejemplo, ha visto cómo
se reducía un 10 por ciento aproximadamente el número de créditos en las matrículas de sus alumnos, según ha indicado a este digital su rector, José María Sanz. "No llega a ser una catástrofe", aseguraba este rector, que reconoce las dificultades económicas por las que atraviesan las universidades.
En la
Universidad Complutense aún no se ha cerrado el plazo de matrícula, pero también se espera que la recaudación sea menor de lo estimado por la Comunidad. El rector, José Carrillo, ha confirmado que han perdido alumnos de los másteres que estaban preinscritos en julio.
Las tasas de estos estudios se han incrementado y el precio mínimo de un año es de 3.900 euros.
En la
Universidad Politécnica de Madrid tampoco les cuadran las cuentas. En el resumen del Consejo de Gobierno celebrado este lunes, se lee que aunque la previsión por tasas hecha por la Comunidad era de 18,2 millones, la institución espera que se perciban 11,58, lo que descontando la parte destinada a becas, supone
una reducción de 9,5 millones de euros respecto a lo presupuestado.
En este Consejo de Gobierno, la Politécnica aprobó un paquete de recortes, centrados en gastos corrientes y de personal, que quedó pendiente de recibir la luz verde tras
la suspensión de la anterior reunión de este órgano debido a una protesta. En esta ocasión, también se reunieron profesores y otros empleados de la universidad para oponerse a estas medidas.
Otra universidad pública madrileña, la
Rey Juan Carlos,
ha dejado de contratar a unos 200 profesores este año, tras los recortes aprobados por la Comunidad en esta materia. Solo en la modificación de presupuestos aprobada en julio, redujo en 175 millones las transferencias a las seis universidades públicas.