www.madridiario.es
Mojarse el culo

Mojarse el culo

Por Enrique Villalba
sábado 22 de septiembre de 2012, 00:00h
Decenas de personas resultaron heridas, entre ellas varios policías, y varias fueron detenidas, en los disturbios producidos en el MTV Beach Festival de Madrid Río. Mil personas se involucraron en los altercados. Al parecer, todo empezó porque unos cuantos listos quisieron colarse cuando el aforo estaba completo. De ahí se pasó a pelearse con la policía y a hacer barricadas con fuego en pleno paseo de la Florida.

Soy joven y pregunto a los jóvenes en qué están pensando. El 57 por ciento está en paro, tienen una de las mayores tasas de fracaso escolar, les suben las tasas universitarias, les desahucian y ponen barreras imposibles para independizarse, les mantienen en el ostracismo en lo que a políticas públicas se refiere... ¿Y se enfrentan a la policía por un concierto? Y luego son los mismos que ignoran otras movilizaciones donde jóvenes como los del 15-M, indudablemente más comprometidos, con más o menos razón, acampan en Sol y luchan contra políticos y policía por un mundo más justo. En esas, muchos desaparecen cuando dejan de molar. Es decir, cuando hay que poner la carne en el asador.

Esto me recuerda a los disturbios de hace unos años en los que los jóvenes franceses se pegaban con la autoridad porque no podían acceder a una vivienda, mientras que, en los mismos días, los españoles se pegaban porque la autoridad no les dejaba hacer botellón.

Son las dos caras de una juventud que está tan movilizada como siempre, pero no tan comprometida con lo importante. Afortunadamente, solo para algunos, la razón de su existencia es una eterna huida hacia adelante, donde el nido paterno es a la vez el símbolo de su seguridad y el icono contra el que rebelarse. Cuando se les pregunta por qué no salen a la calle algunos dicen que no sirve para nada y otros que no entienden por qué deberían protestar. Y luego, si hay que echar culpas de su situación, son los padres, los colegios, la policía, los políticos y la economía los que pagan el pato. Y encima luego muchos padres lloran por los cuatro costados porque sus pobrecitos hijos no consiguen sus sueños aunque tienen un montón de inteligencia y talento.

Cada vez veo a más intelectuales decirle al personal que tiene que reaccionar. Que haga algo ante la situación que nos rodea. Que colabore donde quiera o pueda, pero que busque alguna forma de construir un mundo mejor. Y eso no responde a izquierdas o derechas, sino a un ejercicio de voluntad. Querer o no querer mojarse el culo para pescar los peces. Quizás ese es el problema. El de inculcarle a los jóvenes que el lugar donde viven les garantiza derechos pero que, para conseguirlos hay que asumir 'motu proprio' cada día más responsabilidades.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios