Aguas subterráneas para paliar los efectos de la actual sequía
martes 11 de septiembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 12/09/2012 08:14h
Un reciente estudio del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) ha comparado la situación de los niveles del agua en los acuíferos al final del último periodo de sequía. El informe se ha elaborado con información propia, con los datos disponibles de las redes oficiales del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y con los procedentes de algunas administraciones hidráulicas autonómicas.
Las escasas precipitaciones que se vienen produciendo en el presente año hidrológico, y su repercusión en el agua almacenada en los embalses, han puesto en alerta a los usuarios. Esta situación, similar a las acontecidas en anteriores periodos de sequía, dio lugar a un aprovechamiento de las aguas subterráneas por encima de su valor medio (de 5.500 a 6.000 hm3/año), lo que se tradujo en un descenso del nivel de agua en los acuíferos, que se recupera como consecuencia de la recarga procedente de las lluvias.
El agua subterránea supone una importante fuente de recursos hídricos en gran parte del territorio nacional, tanto por la distribución espacial de los acuíferos, como por el volumen de agua que estos almacenan.
El suministro de agua potable a partir de este recurso, incluyendo las industrias conectadas a la red urbana, es de unos 1.400 millones de metros cúbicos año, lo que supone el abastecimiento del 30% de la población, mientras que los regadíos alcanzan los 4.300 millones de metros cúbicos año, representando el 34% del total del uso agrícola.
El territorio nacional se divide en 25 demarcaciones hidrográficas, nueve gestionadas por la Administración Central y el resto por las comunidades autónomas. Las cuencas hidrográficas a su vez se subdividen en masas de agua subterránea, que tienen como propósito verificar el cumplimiento de los objetivos medioambientales de la Directiva Marco del Agua.
La situación actual ha sido analizada por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), como organismo experto en aguas subterráneas perteneciente al Ministerio de Economía y Competitividad. Los resultados alcanzados se recogen en un mapa en el que se compara la situación de los niveles del agua en los acuíferos al final del último periodo de sequía.
Este trabajo se ha elaborado con información propia, con los datos disponibles de las redes oficiales del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y con los procedentes de algunas administraciones hidráulicas autonómicas.
En el mapa se representa la comparación del nivel de agua subterránea en los acuíferos, agrupados en las masas de agua subterránea, entre el estío de 2005, que refleja la situación de los acuíferos al final del último período de sequía, y el otoño de 2011. El color azul indica que la altura del nivel del agua en los acuíferos es mayor que la existente en 2005, el color verde una situación muy similar a la del mencionado año, el rojo indica un nivel más bajo en 2011 que en 2005 y, por último, el color gris refleja una falta de información para el periodo considerado.
Del total de las masas de agua subterránea en que existe información en el periodo analizado, el 79 % se encuentra en una situación mejor o similar a la existente en 2005 y, por tanto, no supone una restricción de suministro de agua para los diversos usos, siguiendo las pautas establecidas por la administración competente. Sólo un porcentaje del 21 % de las masas con datos, se encuentran en una situación de nivel de agua subterránea más bajo que al finalizar la última sequía y requiere, en principio, un mayor control de su aprovechamiento.