www.madridiario.es
Los aviones no van al cielo

Los aviones no van al cielo

jueves 24 de mayo de 2012, 00:00h
Ocho aviones permanecen varados en el aeropuerto de Barajas a la espera de que sus dueños los reclamen o que Aena les dé un uso. Madridiario hace un recorrido por todos ellos y explica qué pasa con los aviones abandonados.
El 28 de septiembre de 2011, el Boletín Oficial del Estado publicó un edicto del director de Barajas, Miguel Ángel Oleaga. Tomaba medidas sobre ocho aeronaves abandonadas en el aeropuerto. Era la segunda vez en su historia que Aena tenía que ponerse manos a la obra en Madrid para rescatar del olvido máquinas de la complejidad y valor de los aviones.

Cuando en un aeropuerto se detecta un abandono, la Ley 48/1960 de 21 de julio de Navegación Aérea contempla que hay que ponerse en contacto con el propietario, mediante la publicación de tres edictos distintos en el BOE en tres meses consecutivos, con una diferencia de un mes entre cada uno de ellos. La autoridad aérea, en este caso, Aena, coloca la máquina en una zona restringida que no afecte al tráfico. "Los dueños tienen un año para reclamar su propiedad. Si lo hacen, tienen que pagar las costas de uso de espacio en el aeropuerto y dar un premio de la tercera parte de su valor por devolver un hallazgo de estas características, conforme a lo que establece la legalidad. Es como si encuentras un pecio hundido en el mar", comenta Ignacio Aznar, jefe de división de Operaciones de Barajas.

Pasado este tiempo, si nadie reclama la propiedad, las máquinas que están en buenas condiciones se sacan a subasta, aunque las costas antes comentadas las sufraga el comprador. El beneficio de esta venta pasa al Estado. Si no se consigue vender, trata de dárseles un uso alternativo a la navegación. "Aquí no se tira nada. Se trata de dar valor a los aparatos porque son máquinas de alta calidad. Solo se han destinado a chatarra fragmentos de aviones muy deteriorados", añade Aznar.

El aeropuerto de Barajas posee un avión expositor para mostrar los entresijos medioambientales de las máquinas voladoras a los visitantes, otro para que los bomberos practiquen en un entorno real situaciones de emergencia y para las prácticas del personal de pasarelas, y otro que decora una glorieta de la T-4. En otros países, se usan aviones de esta naturaleza para acoger restaurantes, suites de hoteles o incluso aulas especiales.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.