Parece que
la empresa americana del consejero de Economía, Percival Manglano, ha sido todo un éxito. Casi podría hablarse de euforia contenida de los partidarios madrileños de Eurovegas, pues todo parece indicar que la delegación enviada por Aguirre casi ha convencido a Adelson de que se venga a la capital en vez de a Barcelona. Desde la educación bilingüe hasta el liberalismo que la Comunidad lleva tan a gala, pasando por las facilidades prometidas para construir los rascacielos, los argumentos esgrimidos parecen estar pesando más que los catalanes. Ahora solo falta
convencer a los magnates de que Madrid también ofrece la mejor comida. 