Convertir Madrid en la capital más segura de Europa. Ese es el reto que se ha marcado la cúpula de Interior durante la toma de posesión del nuevo jefe superior del cuerpo Nacional de Policía de Madrid. En el acto, tanto el nuevo responsable de la policía en Madrid, Alfonso José Fernández Díez, como el director general de este cuerpo, Ignacio Cosidó, han tenido emotivas palabras de recuerdo para el anterior jefe superior, Francisco Javier Redondo, que falleció en diciembre debido a una complicación tras una operación.
El ministerio de Interior quiere reforzar la seguridad en Madrid hasta convertirla en una de las capitales más tranquilas de Europa. Ese es el reto que han planteado este martes los nuevos responsables policiales y del Ministerio de Interior durante el acto de toma de posesión del nuevo jefe superior del cuerpo Nacional de Policía en Madrid, Alfonso José Fernández Díez.

El encargado de fijar ese objetivo ha sido el nuevo director general del cuerpo, Ignacio Cosidó, quien ha trazado en línea gruesa el camino para llegar hasta él. En concreto, Cosidó ha apostado por reforzar la presencia en las calles madrileñas de los 3.000 agentes de seguridad ciudadana que hay en la Comunidad.
Además, Cosidó ha avanzado su intención de hacer más hincapié en la lucha contra el crimen organizado y de mantener "la máxima alerta" en la lucha contra el terrorismo. La receta se completa con una mayor coordinación con las policías locales y un control riguroso de la inmigración ilegal y del tráfico de seres humanos "con el máximo respeto a los Derechos Humanos y al carácter humanitario de la Policía Nacional".
Tanto él como el ministro de Interior, Jorge Fernández Díez, han justificado este esfuerzo en el importante peso específico que tiene la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que cuenta con un total de 11.000 agentes. "Madrid es el espejo en el que se refleja el resto de España", ha subrayado el titular de Interior. "Uno de cada cuatro delitos que hay en España se cometen en Madrid -ha explicado Cosidó-. Y, además, la capital es un polo de atracción para el crimen organizado y es el escenario de todas las protestas ciudadanas. Por todo ello, la Jefatura de Madrid es estratégica para la dirección general de la Policía".
Este anuncio de intenciones se ha producido durante la toma de posesión del nuevo jefe superior del cuerpo Nacional de Policía en Madrid, Alfonso José Fernández Díaz, que releva en el cargo al
recientemente fallecido Francisco Javier Redondo. El acto -celebrado en la sede de la Jefatura Superior de Policía Nacional y al que ha asistido la
recién designada delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, junto a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y los altos mandos de las Policías Nacional, Local y de la Guardia Civil- ha estado marcado precisamente por el recuerdo de Redondo, que falleció a mediados del pasado mes de diciembre debido a una complicación quirúrgica.
Recuerdo a Francisco Javier Redondo
"Hoy llenamos la vacante dejada por el fallecimiento inesperado, y que a todos nos ha conmovido, de Francisco Javier Redondo", ha subrayado Cosidó antes de destacar "la vocación profesional y categoría humana" del antiguo jefe superior. Su sucesor al frente de la policía madrileña también ha dedicado sus primeras palabras a Redondo "y a quienes entregaron su vida en cumplimiento del deber".
El nuevo jefe superior de Madrid -quien también forma parte de la recientemente renovada Junta de Gobierno de este cuerpo- ascendió a comisario principal en junio de 2008. En su trayectoria profesional de más de 30 años, destaca su destino como Jefe de la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco desde julio de 1995 hasta septiembre de 1996, la dirección de la Jefatura Superior de Policía de Navarra durante ocho años y la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León hasta julio de 2004.
En esa fecha fue nombrado jefe de Unidad de Especialidad en la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León hasta que en noviembre de 2007 se encargó de la Unidad de Apoyo de esa misma jefatura, cargo que ha ocupado hasta la actualidad.