El 8 de noviembre finalizó el plazo de presentación de ofertas para gestionar el Servicio de Limpieza Urgente de Madrid (Selur) sin que ninguna empresa se presentara. Hasta que se realice un nuevo concurso, la actual concesionaria seguirá gestionando el servicio.
El servicio de limpieza urgente que actúa en imprevistos, como actos vandálicos o accidentes, y en grandes aglomeraciones urbanas "no tiene quien le escriba", como ha dicho irónicamente la concejala socialista
Ruth Porta durante la Comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. El concurso público que estaba en marcha se cerró sin que ninguna empresa presentara su oferta, al igual que pasó con el de
suministro y mantenimiento de contenedores hace unos meses.
El servicio lo seguirá prestando la concesionaria actual hasta que se encuentre una empresa que se haga cargo del mismo. Para ello, el Ayuntamiento volverá a convocar por trámite de urgencia un nuevo concurso público, del que la directora general de Gestión Ambiental Urbana,
Fátima Núñez, solo ha detallado que tendrá la duración de un año, prorrogable otro año.
Porta ha sugerido que estas "desafecciones" pueden deberse a unos pliegos técnicos con condiciones inasumibles o bien a "una profunda desconfianza" de las empresas con el Ayuntamiento por los retrasos en los pagos. A juicio de la concejala socialista, lo preocupante es que "acaben pagando el pato" los madrileños, con una reducción de la calidad del servicio.
La directora general de Gestión Ambiental Urbana, por su parte, ha asegurado que "no corresponde al Ayuntamiento explicar por qué, porque son decisiones que pertenecen al ámbito privado", pero ha indicado que también puede deberse a la subida del IVA o la falta de acceso al crédito.