El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, ha participado también en la tradicional ofrenda floral en torno al mediodía. Posteriormente, se ha dirigido a la iglesia, puesto que a las 13.00 horas ha comenzado la misa por la virgen y posteriormente la bajada del Cuadro por parte de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
En esta ocasión, a parte de las tradicionales flores blancas y rosas que engalanan a la virgen, muchos ciudadanos han traído flores amarillas y blancas, con el objetivo de simbolizar la bandera del Vaticano con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), que se celebran desde este lunes en la capital.
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Como cada año, muchos madrileños han aprovechado la ocasión para vestirse con los tradicionales trajes de chulapos y chulapas y celebrar una de las fiestas más castizas de la capital española. Tanto niños como mayores han sacado su traje y su clavel y han decido salir a la calle para rendir homenaje a la considerada 'patronal popular' de Madrid.
Además, entre los personajes representativos de la capital que se pueden ver durante la jornada de este lunes se encuentran Don Hilarión, La Casta, La Susana, El Julián, La señora Rita y la Maja de Lavapiés.
Una de las asociaciones organizadora de estos actos ha afirmado que este año "se nota más la crisis, por lo que hay menos flores". Así, la salud y el trabajo son las principales peticiones que están realizando los madrileños a su virgen.
El cardenal arzobispo de Madrid,
Antonio María Rouco Varela, ha destacado hoy el carácter "excepcional" de las fiestas de La Paloma de este año por la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud y la visita a España del papa, el único "capaz de convocar a un millón de jóvenes de todo el mundo".
Rouco Varela ha valorado ante cientos de fieles y jóvenes voluntarios que abarrotaban la iglesia, a pesar del sofocante calor, el significado de la JMJ que, en su opinión, va mucho más allá de la visita de Benedicto XVI. "No creo que haya ninguna otra instancia capaz de convocar a un millón de jóvenes de todo el mundo", ha resaltado el arzobispo de Madrid, que ha hecho también hincapié en la importancia de la esperanza y la fe porque, de no tenerlas, "la alegría, en el fondo, se muere en el corazón".

Finalizado el acto, el arzobispo de Madrid, acompañado del alcalde, han posado con dos centenares de jóvenes voluntarios de la JMJ de la parroquia de La Paloma, que les han obsequiado con una reproducción especial en lienzo de la Virgen. También Ruiz-Gallardón ha destacado su labor y les ha agradecido su "alegría" antes de dirigirse, como hace tradicionalmente, a degustar caracoles en un sitio vecino a la Iglesia.
El cuadro de la Paloma será devuelto a su templo cuando finalice esta tarde la procesión por la Gran Vía de San Francisco, la Puerta y la calle de Toledo, la plaza de la Cebada, la carrera de San Francisco, la Puerta de Moros, de nuevo la carrera de San Francisco, la calle Calatrava y, finalmente, la calle de la Paloma.
Además de los actos religiosos, las de la Paloma, que ponen fin a las fiestas de Centro, culminarán con actividades más profanas, baile en la plaza de la Paja, monólogos cómicos en la calle Tabernillas y la actuación de la Mala Rodríguez, a las once de la noche en la plaza de las Vistillas. Es también el último día para hacer las visitas guiadas del Patronato de Turismo "Madrid de las Verbenas", que recorre a pie algunas de las más castizas calles y plazas, y "A la Verbena en Bici", que sale de esta zona hacia el Barrio de las Cortes y parte del de las Letras aprovechando la facilidad de ir sobre dos ruedas.