Un paciente denuncia al Ramón y Cajal por denegación de auxilio
"Me dejaron tirado a cien metros de Urgencias"
lunes 08 de agosto de 2011, 00:00h
Actualizado: 09/08/2011 12:24h
"Me encontré mal después de que me dieran el alta y no podía andar. Estábamos a 100 metros de Urgencias, así que mi madre entró llorando a pedir ayuda diciendo que su hijo tenía un problema del corazón. Las celadoras le dijeron que no podían salir y que tampoco podía sacar una silla de ruedas. Me dejaron allí tirado, a 100 metros de la puerta".
Este es el testimonio de José Luis C.G. El pasado 2 de agosto, este madrileño de 28 años presentó una denuncia contra el Hospital Ramón y Cajal y contra varios empleados de Urgencias en la que les acusa de un presunto delito de omisión del deber de socorro. Los hechos, tal y como relata por teléfono a Madridiario y recoge su denuncia, tuvieron lugar el sábado 30 de julio. Ese día recibió el alta tras pasar 12 horas ingresado por un episodio de fibrilación auricular ya diagnosticada con anterioridad. Sobre las 10.00 salió del centro junto a sus padres para desayunar en una cafetería próxima, a unos cien metros. Ahí comenzaron los problemas.
"Empecé a encontrarme mal, así que quise salir a tomar el aire. Tenía mucho calor y me puse blanco. Luego no podía mantenerme de pie y me senté en el suelo. Mi madre, al ver que se me estaban poniendo los labios morados, salió corriendo y entró llorando en la recepción de Urgencias. Cuando volvió no venía nadie con ella y llamó al 112 para que viniera una ambulancia. Dijo que nadie del hospital iba a venir aunque les había dicho que tenía miedo de que me diese un infarto. Menos mal que unas enfermeras que estaban en la cafetería salieron y me ayudaron a llegar hasta el centro", cuenta frustrado.
Lo que José Luis sufrió no era un infarto, sino un síncope, "una bajada de la sangre a los pies, según me explicaron". De nuevo en Urgencias, después de recibir primeros auxilios específicos por parte de las enfermeras tumbado sobre el suelo y en plena calle, ingresó de nuevo por un "episodio presincopal", según consta en el parte correspondiente.
Cuando fue estabilizado, y ante las recriminaciones de sus padres al personal del centro, la jefa de hospital al mando ese día (cargo rotatorio que ostenta la autoridad máxima en ausencia de la Dirección) se personó en la sala. "Se disculpó. Nos explicó que las normas no son que el personal del hospital no pueda salir, sino que las celadoras deberían haber avisado a un médico para que saliera a ayudarme, cosa que no hicieron, así que reconoció que su personal había cometido una negligencia", continúa el afectado, que confiesa, sin embargo, que en un principio no iba a denunciar al centro pese a lo ocurrido. "Cambiamos de idea cuando mi padre salió para fumar y escuchó a las celadoras reírse a carcajadas de lo que me había pasado", asegura. Según figura en la denuncia, la mofa se habría producido en los siguientes términos: "Claro, es como si yo me desmayo en el mesón. A ver quién viene a buscarme a mí jajaja".
En ese momento, la jefa de hospital cambió a las celadoras de puesto y reiteró sus disculpas a José Luis y su familia. "Tanto antes, cuando me ingresaron la primera vez, como después de este incidente, el trato en el hospital fue perfecto", corrobora este, pero la denuncia ya estaba en camino.
Investigación interna
Tras conocer la interposición de la denuncia, el Hospital Ramón y Cajal abrió un expediente interno para recabar el testimonio de todos los implicados. Según la información facilitada a este diario a través de una nota, las celadoras solo informaron a los médicos de la situación de José Luis una vez que la madre de este ya había abandonado las Urgencias para volver junto a su hijo, al constatar su pasividad inicial. El centro recuerda que, con carácter general, "la atención sanitaria urgente en vía pública es competencia de los servicios de urgencias 112". Para José Luis, sin embargo, las personas y el sentido común deben estar por encima de las normas: "¿Para qué desplazar una ambulancia cuando estoy en la puerta? ¿Y qué hace el paciente mientras llega?", se pregunta.
José Luis se da por satisfecho, pese a todo, con que el hospital haya revisado al menos la actuación de estas profesionales, que, por el momento, no han recibido sanción. El hospital, aseguraron sus portavoces oficiales, está a la espera de saber si el juez admite o no a trámite la denuncia por omisión de socorro.