Esperanza Aguirre aseguró este martes a que, en cuanto sea investida presidenta de la Comunidad, cambiará la ley electoral madrileña para que haya listas abiertas; venderá todo el suelo industrial, los edificios institucionales infrautilizados o los pisos del IVIMA; acabará con la zonificación escolar; entregará a los usuarios una factura sanitaria informativa para que sepan cuál es su gasto y llevará el metro a El Casar en Getafe y la M-501 a San Martín de Valdeigleias.
Estas fueron las grandes promesas de la candidata del PP, que comenzó el que ya es su tercer discurso de investidura como presidenta haciendo referencia a los
indignados y al
movimiento 15-M. Aguirre indicó que las manifestaciones masivas que últimamente han tomado las calles contra la clase política "pueden no estar exentas de razón". Por ello, y como ya hizo sin éxito en 2003, reclamó el apoyo de PSOE, IU y el recién llegado UPyD para permitir
listas abiertas en la elección de los diputados de la Asamblea (que el ciudadano elija con nombre y apellidos a su representante) y dividir la región en
circunscripciones electorales de cara a 2015. "Marcaríamos un hito en la historia de la Democracia", alentó. Sin embargo, a continuación, la dirigente cargó duramente contra quienes se manifestaron el pasado sábado durante la constitución de los nuevos ayuntamientos: "Su comportamiento es el mismo que el que han tenido todos los precursores de los movimientos totalitarios [...] No son los auténticos representantes de los ciudadanos por haber tomado la calle".

A continuación, y tras hacer gala de su ideario, anunció que la Comunidad se sumirá en una tercera ola de liberalizaciones
para animar la economía: "Vamos a liberalizar todo lo que podamos en todos los sectores". Este adelgazamiento de la Administración pública autonómica se materializará, por un lado, con la venta de patrimonio, como será el
suelo industrial, los
edificios institucionales que no sean imprescindibles o los
pisos del Instituto de la Vivienda. Estos últimos podrán ser comprados por sus inquilinos. El Ejecutivo, avanzó Aguirre, también seguirá reduciendo el número de coches oficiales, medida que UPyD pretende llevar hasta sus últimas consecuencias. Por otro lado, continuará bajando impuestos, manteniendo deducciones como la de la vivienda habitual o promoviendo líneas de crédito para que los empresarios creen empleo. Como prometió en campaña electoral, se obligará a las entidades bancarias a que clarifiquen el
tipo de préstamos o hipotecas que conceden.
En lo referente a los servicios públicos,
la que será nueva presidenta prometió que la sanidad seguirá siendo "pública, gratuita y de la mejor calidad". En este sentido, aseguró que la campaña del PSOE para "meter miedo" con el copago en 2007 y 2011 le ha llevado a cosechar consecutivamente "los peores resultados de su historia" en la Comunidad. Ello no impedirá, adelantó, que la Consejería implante la
factura informativa o 'en la sombra' para que el paciente sepa cuánto cuesta los servicios que paga con sus impuestos. Respecto a la educación, reiteró su propósito de
acabar con la zonificación para aumentar así la libertad de elegir de los padres. Para el área deTransportes, aseguró que Metro llegará a
El Casar ahora que Getafe tiene un alcalde popular y que se llevarán a cabo tanto el
cierre norte de la M-50 como la
duplicación de la M-501 hasta Ávila pese a las sentencias de los tribunales en contra de la obra actual.
El gran pacto con los ayuntamientos
Esperanza Aguirre garantizó este martes a los diputados de la Asamblea de Madrid que para que Madrid "no se pare" ella misma abanderará la búsqueda del diálogo y los consensos. Sin embargo, advirtió que lo hará desde sus planteamientos y exigiendo
sacrificios "que tendrán que ser aceptados por todos". En esa búsqueda encuentros, Aguirre anunció que se colocará al frente de una comisión mixta entre la Comunidad de Madrid y todos los ayuntamientos de la región mediante la que se tratará de poner fin a la
duplicación de competencias. Dada la situación de asfixia financiera de la inmensa mayoría de las administraciones públicas, debe quedar clara la redefinición de papeles y, sobre todo, la decisión sobre quién y cómo se financian las guarderías municipales, las escuelas o los centros de salud, para cuya gestión llegan a existir responsables pagados con dinero público en cada escalón de la administración.
Aguirre, que dedicó buena parte de su discurso a criticar las políticas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y, sobre todo, su gestión de la crisis económica, concluyó su discurso volviendo a la
"ortodoxia financiera" que ha convertido a Madrid en la autonomía líder y a su voluntad para gobernar "para todos pero desde mis ideas". Este mensaje caló especialmente entre los portavoces de la oposición, Tomás Gómez (PSM), Gregorio Gordo (IU) y Luis de Velasco (UPyD), que a la salida del pleno se mostraron
desconfiados con la mano tendida ofrecida por la líder del PP. Todos ellos le contestarán, y presentarán sus alternativas al discurso del PP, este miércoles, justo antes de la votación de investidura en la que Esperanza Aguirre será proclamada presidenta de la Comunidad de Madrid por tercera vez.