Diez días acampados. Este miércoles, a pesar de la amenaza del cansancio y de las críticas de algunos comerciantes, los concentrados trabajaban en llevar el movimiento más allá del kilómetro cero. Tras "demostrar" que "otra forma de organizarse es posible", la consigna ahora es ilusionar a más ciudadanos, han manifestado sus portavoces.
Una de las principales preocupaciones que se ciernen sobre los acampados es el agotamiento. Aunque están mejor organizados, "hay gente dentro con mucha carga y que lleva varios días sin dormir", manifestaban este miércoles desde la
página web que sirve de hilo de transmisión de todo lo que pasa en el 'kilómetro cero'. "Necesitamos gente con ideas frescas como tú para hacer turnos", pedían.
Sin embargo, el desánimo ni ha aparecido ni se le espera. Nadie habla de echar el cerrojo al campamento, y el cese temporal de las emisiones de Sol Tv no debe interpretarse en esta clave. "
Hay mucha energía. La plaza te sostiene en pie porque el ritmo es trepidante", ha comentado Mabel, una de las portavoces del movimiento en Sol. "Cada vez hay más trabajo en las comisiones y más debate". Desde la acampada recordaban la convocatoria este sábado de "asambleas locales" en barrios y municipios. "Queremos que la mecha de Sol prenda más allá de la Puerta, sacar el movimiento de la plaza para llevarlo a todos los sitios", comentaba en esta línea la portavoz.

Una de las novedades que últimamente se refieren a la acampada es la relación con los comerciantes de la plaza. "Somos conscientes de que están bajando sus ventas, pero lo que no se dice es que muchos de ellos están a favor de la acampada, colaboran en las asambleas y nos traen comida". El clima parece mejor de lo que se ha venido publicando estos días. Por ejemplo, los concentrados habían decidido este miércoles
retirar las pancartas de las fachadas de los pequeños comercios, "que es lo único que autorizó la asamblea, no las pintadas, aunque algunos grupos hayan decidido también borrarlas".
Diez días de reflexión
Algunas voces pedían en la mañana de este miércoles en asamblea que se terminase de redactar el manifiesto con "las cuatro reivindicaciones principales" para convocar "a corto o medio plazo" concentraciones masivas para demostrar que siguen "con la misma fuerza del principio". Sin embargo, los portavoces habían comentado en días anteriores en nombre de ese órgano decisorio que
"no hay que tener prisa" para llegar a un "consenso de mínimos".

Y es que Sol se reconoce en su juventud sin complejos. Cumplidos tan solo sus primeros diez días de existencia, Mabel establece un símil: "A un niño recién nacido no se le puede pedir una identidad concreta. Hay que esperar, como poco, a que pase su adolescencia".
El movimiento reivindica con orgullo la ausencia de objetivos claros, de textos o de líderes que lo representen. Para los acampados, una de las lecciones que está dando el '15-M' es que se ha planteado por primera vez una contestación "radicalmente relevante al sistema actual".
Y es que Sol se ha convertido, por encima de todo, en un primer ensayo de "otra estructura de decisión". De ahí parte el entusiasmo que ahora alimenta el movimiento. En ese sentido, Mabel contaba este miércoles que "
la ilusión
levantada no es tanto por las propuestas sino por el movimiento en sí. Es sentir que tú haces política, sociedad, Historia", concluía.