Como para espantar los malos augurios de las encuestas, que vaticinan una
debacle socialista el próximo 22 de mayo, Tomás Gómez quiso hacer lo contrario, acercarse lo más posible a Sol. Allí, trasladó su programa electoral al corazón mismo de la Comunidad, a "esa mayoría social de gente normal que hace funcionar de Madrid" y a la que, en su opinión, le ha llegado la hora de poder gobernar.

Rosas en mano, y acompañado de miembros de su candidatura como Amparo Valcarce, Juan Barranco, Maru Menéndez o José Cepeda, se conjuró contra los sondeos negativos explicando su programa electoral y ofreciendo soluciones. Entre sus interlocutores estuvieron paseantes, turistas, miembros del
cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid o ciudadanos como Francisco, un padre que le trasladó sus problemas con la
Consejería de Educación.
Recortar día a día al PP
Para llegar hasta Sol, Gómez recorrió los escasos 300 metros que separan la sede del Partido Socialista de Madrid de la Puerta del Sol. Al ser ratificado como secretario general, una de sus primeras decisiones fue precisamente esa, llevar al PSM
al centro de Madrid abandonado la desvencijada sede de Miguel Fleta, en San Blas. Este viernes, el recorrido Callao-Sol ya estaba alfombrado de
banderolas con su fotografía. Sin embargo, evitar que Esperanza Aguirre logre su segunda reelección y tercer mandato no va a ser tan sencillo. Los sondeos precedentes y la última encuesta del CIS, hecha pública este jueves, el mismo día que arrancaba la campaña electoral, dicen que el PSOE está muy lejos de alcanzar el Gobierno regional o la Alcaldía de Madrid. Es más, los socialistas incluso
perderían en representación y el PP ampliaría su influencia aún más.
Este viernes, en durante una entrevista en Televisión Española, el candidato aseguró que
"no es un milagro ganar, es algo que va a suceder". Y para conseguirlo se marcó un objetivo claro: "El Partido Popular está a cuatro puntos por encima de la mayoría absoluta, con menos de un 48 por ciento no tendría mayoría absoluta. Mi obligación es que cada día de campaña, arañe
tres décimas al PP". Nada sabía Gómez sin embargo a esa hora de la dura campaña que ha emprendido el PP de Madrid para identificarle a él y a José Luis Rodríguez Zapatero como responsables del hundimiento de España.
Como les informó
Madridiario, el PP sabe que
no puede dormirse en los laureles porque la teoría de Gómez sobre el porcentaje de voto es cierta. El margen que separa la mayoría absoluta de quedarse sin el Gobierno regional es muy corto. Pese a todo, los populares piensan que el ex alcalde de Parla está en otro guerra, la de sacar "una décima más" del porcentaje de voto que obtuvo Rafael Simancas en 2007 (33,5% del total, resultado por el que presentó su dimisión) para no tener que dejar el cargo tras el 22-M.