La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha inaugurado este lunes en el Corredor del Henares la nueva carretera M-224, de 4,6 kilómetros, que va a permitir a los conductores que la transiten ahorrarse hasta 3.200 kilómetros al año.
En concreto, la nueva vía une los municipios de Torres de la Alameda y hasta 14 localidades más de la zona con la M-300 y la M-203, dos de las principales arterias de esta parte de la región por la que pasan al año más de 10 millones de vehículos, lo que se traduce en
unos 27.000 coches diarios.

Aguirre, que ha estado acompañada por el consejero de Transportes e Infraestructuras, Ignacio Echeverría, y los alcaldes de los municipios beneficiados, ha destacado que se trata de un "compromiso electoral" que han cumplido aunque "surjan dificultades" y pese a la "crisis económica".
En concreto, ha señalado que la nueva carretera, que ha contado con una
inversión de 13 millones de euros, era un proyecto "muy necesario" para todo, pero, sobre todo, para mejorar la "seguridad", y que ahora habrá un "tráfico más fluido, un trazado más suave, un terreno más llano y con arcenes más anchos".

Así, ha explicado que se calcula que la vía inaugurada ahorrará a cada uno de los
más de 350.000 conductores que la transitan unos 3.200 kilómetros al año, unos 4,2 kilómetros por trayecto al día, lo que traducido en tiempo supone ganar más de 10 minutos al día, es decir, 60 horas al año.
Menos vehículos por Alcalá
Otro de los puntos importantes es que dejarán de pasar por el centro urbano de Alcalá de Henares
unos 10.000 vehículos. En concreto, se estima que estos abandonen la M-300, y de esta manera, no tendrán que pasar ni por la glorieta de Arganda ni por la de la Fiat, "con la consiguiente mejora del tráfico en las salidas de la ciudad alcalaína".

Para la alcaldesa de Torres de la Alameda, Clara Torres, este lunes todos los pueblos están "de enhorabuena" porque se trata de
una reivindicación "vieja" y va a permitir a los vecinos de la zona no tener que viajar ni hasta Alcalá de Henares ni hasta Torrejón de Ardoz para poder llegar a Madrid, por la A-2.
La nueva carretera es una vía de calzada única formada por dos carriles de 3,5 metros de anchura y arcenes de 1,5 metros. Para su ejecución fue necesario proyectar cuatro estructuras principales, dos en el primer enlace con la M- 300; un puente sobre la línea ferroviaria del Ave Madrid-Barcelona, cumpliendo la normativa de ADIF de vigas con una longitud de 53,67 metros.