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José Luis Cuerda, director de cine

'Soy ese tipo de imbécil que se hace gracia'

"Soy ese tipo de imbécil que se hace gracia"

Por Carmen M. Gutiérrez
martes 22 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 23/02/2011 12:49h
José Luis Cuerda (Albacete, 1947) comenzó hace tres décadas a hacer cine y en la actualidad prepara su próxima película 'Todo es silencio'. En esta entrevista, el director de 'Amanece que no es poco' repasa su carrera y habla con gran enfado sobre las descargas y los derechos de autor.
Al hablar de José Luis Cuerda lo primero que se le viene a la gente a la cabeza es 'Amanece que no es poco'. ¿Qué recuerdos guarda de esta película?
Escribiendo el guión me reía mucho. Soy ese tipo de imbécil que se hace gracia. Berlanga me decía siempre que con aquellos actores yo había hecho el mejor reparto del cine español. Y yo le decía: "Anda que tú, eran malos tus repartos". Era un reparto muy suyo por otra parte. Y los recuerdos que tengo son muy variados. Por ejemplo, en Molinicos un señor bajó con una escopeta de dos cañones y la pareja de la Guardia Civil le preguntó dónde iba. "A pegarle un tiro a los del cine, que estoy yo ya muy harto", les dijo, pero lo convencieron de que no pegase tiros y se volvió a su casa por el noble arte de la persuasión. El entonces cura de la Ayna nos rezaba el Rosario por los altavoces del pueblo mientras rodábamos. Y una anécdota buena: el día que me llevaron a hacer el pregón de la Feria de Ayna, nos fuimos a cenar. Estaba Bono, que era el presidente de la Comunidad, y también estaba invitado todo el Ayuntamiento, pero no fueron nada más que los concejales del PSOE. Me cabree mucho, porque yo no hago distinciones. Me dijeron que aquello era porque yo tenía muy mala uva. "¿Por qué lo dices?", pregunte, y era porque al candidato del PP a alcalde del pueblo, que había perdido las elecciones, lo había tenido gritando "viva el señor alcalde" toda la película, pero yo no sabía quién era (risas).

Le sorprendió el éxito que tuvo y que sigue teniendo la película. Hoy en día, por ejemplo, hay un grupo en Facebook con 65.000 seguidores y una ruta por los lugares donde se rodó.  

Fue una película con la que, yo creo, que los productores no perdieron dinero. Ellos mismos sabían lo que se jugaban porque la empresa para hacer la película se llamaba Compañía de Aventuras Comerciales o algo así. Tampoco pudo tener demasiado éxito porque fue víctima, como centenares de películas españolas, de una práctica, que espero que ya no exista. La película se estrena en un cine de Madrid. La primera semana hace 4,5 millones de pesetas y va bajando hasta que la sexta semana recauda 1,35 millones. En ese momento, el exhibidor y el distribuidor dijeron que la tenían que quitar porque en ese cine tenían que hacer un mínimo de 1,5 millones. Eso sí, la quitaron para poner una película americana que se llamaba 'Presidente por obligación', que cuando hizo 300.000 pesetas y la mantuvieron en cartel. Eso es lo que se llama libre comercio, que es la libertad que tienen para mandarte a hacer puñetas a ti y poner otra película.

Las películas españolas siguen aguantando poco en cartel.
Yo tengo la experiencia de la 'Viuda del capitán Estrada', que se estrenó en el cine Gran Vía y el día del estreno veo "próxima semana, 'Bomberos'". Fuese como fuese, no había más oportunidades; pero somos muy felices en el cine español, como nos lo pagáis entre todos los contribuyentes, pues estamos muy contentos.

¿De verdad, llegamos a pagar el cine?
No. Pagáis mucho más otras cosas. A ver cómo se pública esto, lo digo en coña, ¿eh? Así que escríbase en coña. Además de la Times o la Helvética, hay un tipo de letra que se llama coña (risas).

Es un maestro del humor absurdo. ¿Por qué apostó por este registro en el comienzo de su carrera?

Que no es tan absurdo. A mí me gusta mucho la literalidad de las cosas. Por ejemplo, Ministerio del Interior a mí siempre me ha parecido una impertinencia, una cosa de curas; quién es ningún ministerio para ocuparse de cosas de tu interior. Sin embargo, Ministerio del Exterior, me parece un cosa más liviana. Entonces, un hombre muy enraizado en la tierra es un tío plantao en un sembrao. Decía uno en un documental que hicimos que no le había gustado nada la película: "¿No han plantao a unos tíos ahí y dicen que van a crecer? Si yo conozco el terreno y ahí no crece un hombre". A él le gustan los western (risas). No sé. Es un tipo de humor que me sale, a ver qué culpa tengo. No veo que haga daño a nadie y si le hago daño, me incluyo entre los que me hago daño yo también. He llevado las cosas a su últimas consecuencias.

Es llamativo el giro que dio del humor más radical al drama de películas como 'La lengua de las mariposas' o 'Los girasoles ciegos'. ¿A qué se debió este cambio?
La vida es así. A mí me interesan las personas y sus historias. Esas historias y esos personajes los encuentras en situaciones y en ámbitos muy distintos y si valen la pena a mí me da igual que transcurra con el fondo de la Guerra Civil o con el fondo de un pueblo de la sierra de Albacete. Me tiene que interesar y me da igual que proceda de una novela, de un cuento, de que me la cuente alguien o de que me la invente yo. A mí esas cosas de si eres más autor o menos autor porque te basas en otras cosas... a última hora todo lo que se ve y se oye en la película es porque yo he querido que salga. Eso es la autoría y no es un orgullo tampoco, porque puedes ser el autor de una mierda. Igual de autor era Corín Tellado de todas sus noveles que Cervantes del Quijote y hay una diferencia (risas). Uno es mejor que otro. Son distintos y hay muchísima gente a la que le gustan más las noveles de Corín Tellado que el Quijote.

Estas dos películas se desarrollan en uno de los episodios más tristes de la historia del país: la Guerra Civil y la posguerra. ¿Por qué eligió este tema?
Porque es un marco histórico incomparable. Las cosas que ocurren en la guerra son tan absolutamente disparatadas, inhumanas, injustificables, bochornosas. Al vivir esas circunstancias por fuerza se es un personaje sobre el que merece hablar. 

¿En cuál de los dos géneros se siente más cómodo? ¿En la comedia o el drama?
Me da igual. Si agarro un personaje bueno para jartarme de reír lo aprovecho y si agarro uno trágico también. El otro día oía una entrevista de Azcona que decía que él solo entiende la vida como mezcla de géneros. Él solo entiende el cine como la vida; y la gente no dice ahora voy a vivir una vida dramática, porque en una vida dramática tropiezas, te caes, y se descojona todo el mundo. Hasta en las vidas dramáticas hay momentos de risa.

Una pregunta medioambiental...
Pues yo soy poco ecológico, porque como mucho. Tengo un cubo de basura pequeño y no discrimino. El papel sí, pero todo lo demás no.

Le iba a preguntar si se considera un amante de la naturaleza. En sus películas, usted se recrea en el paisaje y el mundo rural.
Amo todo. De hecho, paso mucho tiempo en el campo, por la viña que tengo en Galicia. Este otoño que he vivido en Galicia ha sido de los momentos culminantes de mi vida y espero que al decir culminante no signifique que me voy a morir pronto, sino que he disfrutado mucho.

¿Por qué compró esta finca y se ha dedicado a la vitivinicultura?

Todo eso viene porque en un momento determinado 'Los Otros' da mucho dinero y pienso en qué puedo invertir ese dinero ese año. Yo ya tenía una casa en Galicia y decidí podía comprar otra para hacer una fundación, donde fuesen guionistas a escribir allí, hacer exposiciones de pintura, de fotografía, dar conferencias, hacer pases de películas. Un amigo mío, que es el secretario general del PSOE de allí, Patxi Vázquez, me dijo que acaba de oír en una cafetería que vendían una finca en el Ribeiro. Me gustó mucho y la compré. Es una casa del siglo XVI, que he rehabilitado, con tres hectáreas de viña alrededor, como se ve en la página web de Vino Sanclodio. Me pregunté qué hago yo aquí y pensé hacer un zoológico y llevar amigos, animales humanos que conozco. Podríamos haber pastado por allí tranquilamente. A última hora planté la viña e hice vino. Yo cuando le quiero dar a esto un origen mítico, cuento una cosa que es verdad. Mi padre fue jugador de póquer profesional toda la vida. Nos vinimos a vivir a Madrid, porque llegó un día a Albacete diciendo que había ganado un piso en Madrid, en el paseo de la Habana. Por el mismo motivo, compró una finca en Albacete, antes de que naciera yo y lo primero que hizo fue arrancar las cepas centenarias que había. En mi casa nunca se bebió vino, pero yo, a lo mejor, me inventé que había contraído una deuda y repuse cepas en este sitio de Galicia.

¿Y lo de que su padre era jugador profesional de póquer es también coña?
Qué va a ser coña. Mi padre, que tenía mucha coña, llegó un día a otra casa que también teníamos y nos dijo: "Sentaos ahí en el sofá, que quiero saber si sabéis ir en coche, que estoy pensando en comprar uno". Nos sentamos ahí los cuatro, él se puso enfrente con el culo apoyado en un piano y dijo: "Parece que sí sabéis ir en coche; pues voy a comprar uno". O sea, que cachondos en mi casa… (risas). Y mi abuelo ni te cuento.

Al final, con la fundación, ¿qué va a hacer?
No la hice y ya no tengo dónde hacerla. Eso hubiese sido palmar dinero, pero a chorros; lo del vino también es a chorros pero no me va mal, no me puedo quejar.

Joaquín Reyes tiene un humor parecido al suyo y también es de Albacete...
Pero su abuelo no era el mío. Ya lo dijo Gila: "Alguien está copiando a alguien" (risas). No, hombre, se le ocurren esas cosas, como a mí se me ocurren otras.

¿Tiene algo Albacete que provoca ese tipo de humor?

Cuando vives en Albacete y en invierno puedes estar a 20 grados bajo cero y en verano a 42 vas de la tiritona al sudor y eso te puede dar ideas o quitártelas para siempre (risas). ¿Qué vas a hacer en Albacete si no es inventar cosas?

¿Qué proyectos tiene entre manos?

Estoy con la última novela de Manolo Rivas, 'Todo es silencio'. A ver si la rodamos este año. No la produzco yo. Yo la dirijo y ahora la preparo.

¿De qué trata?
El trasfondo es el paso del contrabando de tabaco al narcotráfico en Galicia. Dos chicos que viven juntos y uno termina de policía y otro de narco. Hay una chica que les gusta a los dos. Refleja la vida en un entorno cerrado, un pueblo grande o una ciudad pequeña, y la vida de estas gentes desde el lado humano, más que el delictivo. Me gustan los personajes.

¿Sigue produciendo a Amenábar?
Ya se produce él. En una comida hace años, después de hacer 'Los Otros', me dice: "Te  invito a comer". Yo le contesté: "¿Pero me invitas y pagas o pago yo?" (risas). El tío es un cabrón. No, no es nada agarrado, es un tío de una esplendidez de narices. Es una persona maravillosa. En la comida me preguntó que qué me parecería que su próxima película la produjese él. Y yo le dije: "Tú no quieres producir, tú quieres ganar el mismo dinero que he ganado yo, y me parece perfecto". Ya no me quiere. No, yo le quiero mucho y sé que él me quiere también (risas).

¿Qué directores de cine actuales le gustan?
Salvador García, Miguel Albaladejo, Icíar Bollaín, Fernando León, Manolo Cuenca... un buen puñao

¿Ve mucho cine?
No, aunque ahora veo más porque con esa tele que me he comprado de alta definición, el iTunes, el iPlus... Yo tengo grabado ya casi todo el neorrealismo italiano, que estoy volviendo a ver. Ahora peliculones no hay tantos. La gente dice que el cine español es una mierda, pero si les preguntas cuál es la última que has ido a ver, te dicen que no ven cine español porque es una mierda. Yo también hablo mal de películas que no he visto. Yo a Kubrick lo pongo verde. A mí me espanta. Me parece un facha, un tío espantoso. La última era espantosa, aquella que hizo para demostrar que Tom Cruise era bajito (risas). Hasta las orgías son de paleto. Los de Albacete, si nos dejan, las hacemos mejor.

¿Qué hacía tan especial a Azcona, que es uno de sus personajes más queridos?

Todo él. Nos hemos reído juntos… Estos me los regaló su viuda, y me siento con ellos muy arropado -dice mientras señala sus tirantes-. Los días que preveo que puedo tener problemas me los pongo y hoy había que hablar del próximo proyecto. Azcona tiene una capacidad de análisis fabulosa y desde la perspectiva del ser humano, que es la que a mí me interesa. Se fijaba en cosas en las que ninguno nos fijábamos. A mí me decía: "Todos los directores españoles sois malos a la fuerza, porque vais en taxi; hay que ir en autobús". Él estaba preocupado porque creía que las cosas que le importaban ya no interesaban a nadie. Pero todos los años tenía alguna película.

Un tema de actualidad, las descargas, la venta de películas pirateadas.
..
Te lo resumo. España lo que tiene que hacer es cambiar la Ley de Propiedad Intelectual y adaptarla a las de los demás países europeos. El primer fin de semana en los cines de 'La educación de las hadas' hubo 156.000 descargas de gente que se apropia de lo que mi película tiene de comunicación pública. Es decir, yo hago películas para que otros las vean, pero de ese visionado tiene que cobrar gente: el productor, el distribuidor, el de los cines y yo que estoy en la base de todo eso. Cabría no cobrar, pero cada uno de nosotros contratamos lo que cobramos en función de la carrera que va a tener la película. Eso se podría arreglar si la industria añade un cero o dos a lo que yo voy a crear. Los internautas dicen... bueno, unos cuantos internautas, porque como máximo han sido 35.000 los que han firmado algo en contra de la nueva ley, un porcentaje que coincide con los ladrones de todo tipo que hay en un país. Ellos no quieren que se les llame ladrones y hablan de libertad, pero ¿qué libertad, la de robarme? Yo como inventor de historias estoy dispuesto a regalarlas, en el momento en que las alas de pollo, el cogote de merluza y los desodorantes me los den gratis. ¿Qué eso del acceso gratis a la cultura? La cultura es gratis porque es el magma donde se producen nuestras actitudes. Nosotros estamos en la cultura de la avaricia, en la cultura del desprecio de lo artístico. Tú en España dices que eres poeta y te dicen: "Joder, a poner piedra te pondría yo para saber lo que es ganarse la vida dignamente". La cultural es lo que vivimos. Lo distinto son los productos culturales. Yo necesito mucho más comer que un producto cultural.

¿Apoyaba la ley Sinde como estaba redactada?

Era inferior en eficacia a la francesa. Pero aquí, ¿qué pasa?, que meamos más lejos. ¿Por qué somos mejores que italianos, ingleses o alemanes...? Seremos más ladrones. A mí que no me digan que es muy caro comprar una película. Están a 6 euros en iTunes.

Hay países donde es mucho más fácil tener un producto cultural a un precio razonable y de forma fácil desde tu casa. En España está poco desarrollado esto todavía.
Es que somos un país poco desarrollado, ¿cómo vamos a tener los mismos mecanismos de acceso? Aquí los avances tecnológicos llegan más tarde y son más caros. Además, es más difícil crear empresas de este tipo porque se roba tanto que quién va a confiar en crear una plataforma así. Hay una cosa que está clara, si quieren pillar a pedófilo o a un pederasta, van a por él y le pillan. Si quisieran pillar a alguien que se bajase películas y música lo pillaban y es igual de delincuente en la medida en que sea un transgresor de la Ley de Propiedad Intelectual. Hay jueces que dicen que si no es para vender no es...  pero, coño, es igual que si yo voy a una carnicería y cojo un filete y me lo como porque no es para vender.

Pero en la ley actual se recoge la copia privada y el intercambio de productos intelectuales.

Por eso digo que hay que hacer una buena ley de propiedad intelectual, porque no hay nadie que pueda coger para consumo propio un pollo de una tienda, entonces por qué no está prohibido que cojas un poema o una película. Eso es lo que está mal.

Por último, ¿le apetece volver a retomar ese estilo suyo del humor absurdo?
Sí, si surge. Tengo alguna esbozada, pero me surgen otras cosas que también me apetecen y las hago. Uno se va haciendo viejo y el humor lo usas en tu vida privada, pero no te lo gastas en público porque lo necesitas para sobrevivir personalmente (risas). El que quiera reírse conmigo que me invite a un café.
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