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A un paso de la inserción laboral

A un paso de la inserción laboral

lunes 17 de enero de 2011, 00:00h
Ochenta jóvenes con una discapacidad intelectual participan a diario en los talleres organizados por el Centro Ocupacional municipal 'Villa de Parla'. El objetivo es que estos chavales se integren en un futuro en el mercado laboral, pero solo algunos lo consiguen.

Poco más del 31 por ciento de los usuarios de este centro logran formarse y salir al mundo laboral con las condiciones básicas necesarias para desarrollar un trabajo. Especialmente son las empresas de jardinería las que más potencian la inserción laboral de estas personas. "Hay más de 15 jóvenes que han pasado por el centro y que ya no están, porque están insertadas laboralmente dentro del mantenimiento de parques y jardines de Parla", explica el director del Centro Ocupacional, Pablo Arroyo.

Los que no logran integrarse siguen asistiendo al centro, de estancia diurna y totalmente gratuito. "Este espacio es vital para el desarrollo y la convivencia de estas personas", aclara el responsable, "un lugar donde se intenta que los discapacitados mantengan todos aquellos hábitos de trabajo adquiridos a lo largo de los años, para que no pierdan los conocimientos que ya tienen".

Cuatro maestros de taller, tres educadores, dos cuidadores/auxiliares, un preparador laboral, un trabajador social, un psicólogo, un auxiliar administrativo y el propio director son los encargados de gestionar y organizar todas las actividades que se desarrollan en este espacio. Aunque también hay personal externo, como por ejemplo, el de comedor. "Contamos con un servicio de catering, donde pedimos que la empresa adjudicataria tenga sus propios auxiliares de comedor para distribuir la comida", afirma Arroyo.

Talleres para todos
El Centro Ocupacional 'Villa de Parla' cuenta con tres áreas principales de actuación: Una área ocupacional, una de desarrollo personal y social y otra de inserción laboral. En el primer bloque se incluyen una serie de talleres, como la encuadernación, la jardinería y los manipulados. En muchos de ellos, los jóvenes elaboran una serie de manualidades que posteriormente venden a sus familiares y amigos a un precio simbólico. El siguiente de los programas del centro se encarga de trabajar y mantener los conocimientos académicos básicos que los jóvenes han adquirido anteriormente. Entre las actividades que desarrollan están los programas de formación permanente, de autonomía persona, de vida diaria, de nuevas tecnologías, de cafetería y de deporte o actividades físico-deportivas.

Finalmente, el área de inserción laboral está enfocada a aquellas personas que tienen posibilidades de integrarse laboralmente, dentro del empleo ordinario o bien en los centro especiales de empleo. "Nosotros trabajos con estos chicos a través de empleos creativos que hemos constituido en el propio centro, aunque también apostamos por las nuevas tecnologías, por programas de pinche de cocina o de auxiliares de comedor", comenta su director. Asimismo, también realizan actividades formativas fuera del centro, para que los discapacitados cambien de entorno y se relacionen con personas diferentes.

18 años de inserción
La instalación se construyó a finales de los años 80, aunque no entró en funcionamiento hasta 1993. Su director, Pablo Arroyo, ocupa el cargo desde el primer día, aunque existen muchos aspectos que se han modificado a lo largo de estos 18 años, como por ejemplo, el número de plazas. En sus inicios contaba con 40, que a los pocos meses fueron ampliadas hasta sesenta por la gran demanda que había. A partir de los años noventa, hubo de nuevo una gran presión por volver a ampliar la instalación, ya que muchos jóvenes parleños con discapacidad tenían que desplazarse para poder asistir a un centro ocupacional. Finalmente en el 2000 consiguieron ampliar este espacio 20 plazas más, hasta el día de hoy, que sigue teniendo 80 puestos, aunque con una larga lista de espera.

Los usuarios interesados en formar parte de este centro tienen que tramitar su expediente en la Dirección General de Servicios Sociales de la localidad, donde se estudia cada petición. En caso de existir alguna vacante, los primeros en optar a ella son los propios vecinos de Parla, aunque también se tienen en cuenta las necesidades de las poblaciones limítrofes de las poblaciones de Castilla-La Mancha y los municipios cercanos a Parla.

Junto al Centro Ocupacional 'Villa de Parla' se está construyendo en estos momentos un centro de día para los discapacitados de la localidad. Pablo Arroyo lucha para que estas dos instalaciones estén separadas entre sí, porque los usuarios de estos espacios son distintos y la atención que reciben también. Por tanto, solicita la construcción de un polideportivo para separar los dos espacios. "Esta propuesta sería una buena opción para que los jóvenes puedan pasar una parte del día en él, ya que es mejor que los usuarios de los dos centros estén separados", comenta Arroyo. No obstante, las instalaciones persiguen un mismo objetivo: hacer la vida de estas personas y de sus familiares un poco más llevadera.

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